El presidente de la Asociación Española de Técnicos Cerámicos (ATC), Juan José Montoro, ha advertido de los profundos cambios que atraviesa la industria cerámica y de los riesgos que afronta el sector si no se adapta con rapidez a los nuevos desafíos tecnológicos y laborales.
Durante su intervención ante los medios, Montoro ha subrayado que la digitalización y la inteligencia artificial ya están transformando los procesos productivos y ha pronosticado que más del 50% de los trabajos manuales desaparecerán antes de 2030.
“Todos los empleos repetitivos van a ser sustituidos por máquinas o robots”, ha explicado, “pero surgirán otros puestos más especializados, para los que hoy no tenemos suficientes profesionales”.
El presidente de ATC ha insistido en que la industria cerámica “necesita urgentemente atraer talento joven”, un objetivo que, según ha afirmado, pasa por modernizar los planes de estudio y mejorar la imagen que los jóvenes tienen del sector.
“Las instituciones educativas no pueden ir a veinte kilómetros por hora cuando las empresas van a cien”, ha advertido. También ha destacado el trabajo de la Escuela Superior de Cerámica de l’Alcora (ESCAL), que “ha demostrado ser un modelo de inserción laboral, con una tasa del 97%”, y ha celebrado que el centro esté impulsando nuevos másteres adaptados a las necesidades actuales de la industria.
Montoro ha confirmado que ATC ha propuesto una campaña conjunta entre patronales, instituciones y centros formativos para “cambiar la percepción negativa que muchos jóvenes tienen del trabajo industrial” y mostrar que el sector cerámico “es hoy una industria avanzada, digital y sostenible”.
Otro de los temas que ha abordado ha sido la creciente concentración empresarial del clúster cerámico de Castellón. Montoro ha advertido de que las empresas medianas están perdiendo terreno frente a las grandes, que cuentan con más recursos para invertir en tecnología y modernización.
“Ya hemos visto cómo algunas firmas medianas han sido absorbidas por grupos mayores, como Mercury o Natucet”, ha señalado. “El tamaño medio de empresa tiene difícil sobrevivir si no encuentra un nicho de mercado o una especialización que le permita competir”.
Montoro ha reconocido que la industria cerámica se encuentra en plena transformación y que su supervivencia dependerá de su capacidad para descarbonizarse, digitalizarse y formar nuevo talento. “Las tecnologías son herramientas muy potentes, pero necesitan personas preparadas para aplicarlas”, ha dicho.
También ha defendido que este proceso debe ir acompañado de un cambio cultural dentro de las empresas, fomentando la colaboración y la innovación. “Todo lo que hagamos tiene que tener un propósito y estar dirigido a alguien”, ha afirmado.