Su objetivo es facilitar la creación empresas sostenibles, circulares e innovadoras en el sistema agroalimentario de cítricos, uno de los cultivos de frutas frescas más importantes en el sector agroalimentario de la Unión Europea y el más importante del mundo. La propuesta se ha centrado en España, Italia y Grecia, debido a que estos países representan el 94% de la producción de cítricos de la UE.