Educación

La FAMPA Castellón Penyagolosa considera insuficientes las medidas de confort térmico y exige soluciones estructurales para los centros educativos

Las familias consideran que la compra de equipos de aire acondicionado portátiles puede aliviar situaciones puntuales, pero critican que la Conselleria delegue en los centros una decisión técnica y reclaman inversiones estructurales para adaptar los colegios al aumento de las temperaturas.

Onda Cero Castellón

Castellón |

Dirección territorial de Educación en Castellón | CSIF

La Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos de Castellón (FAMPA Castellón Penyagolosa) ha mostrado su disconformidad con las medidas provisionales de confort térmico anunciadas por la Conselleria de Educación al considerar que no responden a un problema que, aseguran, se ha convertido en estructural. Aunque reconocen que la adquisición de equipos portátiles de aire acondicionado puede servir para paliar episodios de calor extremo, insisten en que esta iniciativa no puede sustituir un plan integral de adaptación de los centros educativos.

La FAMPA también cuestiona que la Conselleria deje en manos de los equipos directivos la elección y gestión de estos dispositivos. Consideran que las direcciones de los centros no tienen por qué contar con los conocimientos técnicos necesarios para determinar cuál es el sistema más adecuado para climatizar los espacios educativos, por lo que insisten que esa responsabilidad debería asumirla la propia administración. Los representantes de la entidad, reclaman la puesta en marcha "con la máxima urgencia" de un plan que garantice unas condiciones adecuadas para el aprendizaje del alumnado y el trabajo del personal docente.

La asociación espera que el futuro Plan EduClima, anunciado por la Conselleria como la solución definitiva, cuente con financiación suficiente y se ejecute sin demoras. La organización recuerda que las olas de calor son cada vez más frecuentes e intensas y advierte de que la comunidad educativa no puede seguir afrontando cada curso temperaturas extremas en las aulas.

Su propuesta va más allá de la instalación de sistemas de climatización. La federación apuesta por transformar los centros educativos para hacerlos mejores frente al cambio climático, incorporando zonas de sombra natural, arbolado e infraestructura verde en los patios, además de pavimentos permeables que favorezcan la absorción del agua de lluvia y contribuyan a reducir el riesgo de inundaciones. Con estas actuaciones, defienden un modelo de escuela más saludable, sostenible y preparada para afrontar los desafíos climáticos de los próximos años, una reivindicación que, recuerda, ya trasladó a la Administración al inicio del pasado curso escolar.