ESTUDIO UJI

Un estudio señala que el parto en el agua reduce intervenciones y mejora los resultados

Los resultados del informe de la Universitat Jaume I (UJI) y la Fundación para el Fomento de la Investigación Sanitaria y Biomédica de la Comunitat Valenciana (Fisabio), sugieren que «la inmersión en agua favorece la fisiología del parto»

EFE

Castellón |

Dar a luz en el agua es una opción que ofrece el Hospital Vall d'Hebron de Barcelona. | EFE/ Alejandro García

Un estudio de la Universitat Jaume I (UJI) y la Fundación para el Fomento de la Investigación Sanitaria y Biomédica de la Comunitat Valenciana (Fisabio) ha concluido que la inmersión en agua durante la dilatación y el nacimiento se asocia a mejores resultados maternos y neonatales en comparación con la analgesia epidural en partos de bajo riesgo.

Según el equipo investigador, «las mujeres que utilizan la inmersión en agua durante la dilatación y el nacimiento han obtenido mejores resultados maternos y neonatales» que aquellas que optan por la epidural.

Entre las conclusiones más destacadas, el estudio indica que esta práctica se relaciona con «una mayor probabilidad de parto vaginal espontáneo» y «una menor probabilidad de parto instrumentado con ventosa», además de una reducción del tiempo de dilatación y del periodo expulsivo.

En el caso de los recién nacidos, la investigación observa que el uso del agua se asocia a «una menor necesidad de asistencia respiratoria y menos ingresos neonatales» en comparación con los partos con analgesia epidural. Asimismo, se ha registrado «una mayor tasa de lactancia materna exclusiva en el momento del alta», especialmente entre las mujeres primíparas.

Respecto a las madres, el equipo científico ha evidenciado «una menor necesidad de intervenciones obstétricas durante el parto», como la estimulación con oxitocina, el cateterismo vesical o la toma de muestras de pH de calota fetal por alteraciones de la frecuencia cardíaca fetal.

En este sentido, los resultados sugieren que «la inmersión en agua favorece la fisiología del parto» y se presenta como «una opción válida y segura» para reducir la medicalización.

El estudio se ha llevado a cabo en el Hospital Universitario de La Plana, un centro que, según los investigadores, es «referente en partos normales por su baja intervención y por sus buenos resultados maternos y neonatales». El hospital atiende cerca de 1.300 partos anuales y ofrece tanto la analgesia epidural como la inmersión en agua durante la dilatación y el nacimiento.

La investigación ha analizado los datos de 603 mujeres entre junio de 2020 y febrero de 2023: 284 utilizaron analgesia epidural y 319 optaron por la inmersión en agua, con un 82,4 % de nacimientos producidos en el medio acuático. La edad media de las participantes fue de 31,8 años.

Según datos del Ministerio de Sanidad citados en el estudio, «actualmente todos los hospitales ofrecen analgesia epidural», un método elegido por el 61,97 % de las mujeres.

En cambio, «solo el 16,5 % de los hospitales del Sistema Nacional de Salud disponen de bañeras para el parto» y «únicamente un 5 % permiten el nacimiento dentro del agua».

El equipo investigador confía en que «este estudio contribuya a apoyar e impulsar la instalación de bañeras en otros hospitales», al considerar la inmersión en agua «un recurso seguro y efectivo» para mujeres con embarazos de baja complejidad. A su juicio, esta práctica «mejora la calidad asistencial y promueve la salud, tanto de las madres como de sus bebés».

Las conclusiones se han publicado en la revista científica Midwifery y forman parte de la tesis doctoral de la comadrona Soledad Carreguí. El proyecto ha sido financiado por la Universitat Jaume I y Fisabio.