Tanto la Diputación Provincial de Castellón como el Consell de la Generalitat Valenciana han solicitado al Gobierno de España la declaración de zona afectada gravemente por una emergencia de protección civil para los municipios perjudicados por las intensas lluvias, granizo y fuertes rachas de viento registradas el pasado 12 de julio.
Ambas administraciones coinciden en que el episodio meteorológico ha causado daños significativos en diversas comarcas de la Comunitat Valenciana, especialmente en el Alto Palancia, la Plana Baixa y el Camp de Morvedre. Los efectos del temporal se han traducido en pérdidas económicas importantes para el sector agrario y agroalimentario, afectando cultivos como cítricos, almendros, frutales, hortalizas y olivar, así como infraestructuras agrarias y caminos rurales.
En respuesta, la Diputación de Castellón ha impulsado una moción que se debatirá en el pleno del 22 de julio, con el objetivo de instar al Ejecutivo central a activar ayudas directas para los titulares de explotaciones agrarias, subvenciones para la reparación de infraestructuras, medidas fiscales y exenciones en las cotizaciones a la Seguridad Social. En la misma línea, el Consell ha aprobado formalmente esta petición en su último pleno, a propuesta de la Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca.
Ambas instituciones subrayan la necesidad de que el Gobierno central actúe en coordinación con la Generalitat Valenciana, dentro del marco legal establecido por la Ley del Sistema Nacional de Protección Civil, para articular todas las medidas de apoyo posibles a las zonas afectadas.
Las administraciones han manifestado su respaldo al sector agrícola, considerado un pilar económico fundamental de la región, y han insistido en que es imprescindible actuar con celeridad para mitigar el impacto del temporal y garantizar la recuperación del territorio afectado.