Castellón acusa la mayor estacionalidad turística de la Comunitat, con solo un 63,8% de plazas abiertas en invierno
La provincia registra la menor disponibilidad turística de la Comunitat en temporada baja, con fuertes descensos en Benicàssim, Oropesa y Peñíscola
La provincia de Castellón se posiciona como el territorio de la Comunitat Valenciana donde la estacionalidad turística se manifiesta con más fuerza durante la temporada baja, según el último informe del departamento de BigData de HOSBEC. Con 39 alojamientos asociados y un total de 10.176 plazas, la disponibilidad media entre octubre de 2025 y marzo de 2026 se sitúa en un 63,8%, muy por debajo del comportamiento registrado en Alicante y Valencia.
El ajuste invernal se intensifica especialmente en enero, el mes más crítico para el sector en la provincia, cuando solo permanecen operativas cerca de 3.300 plazas. El informe detalla que el 94,4% de los cierres responde al fin de temporada, mientras que el resto obedece a obras de mejora o situaciones puntuales.
Los destinos de costa son los más afectados por esta dinámica. Benicàssim mantiene cerradas el 41,4% de sus plazas, Oropesa del Mar alcanza un 47,4%, y Peñíscola encabeza los descensos con un 54,8% de la oferta alojativa inactiva durante los meses de menor demanda. Estos porcentajes reflejan la fuerte dependencia del turismo estival en la franja litoral castellonense.
A diferencia de Alicante y Valencia —donde el tejido turístico logra conservar entre el 87% y el 93% de su oferta abierta en invierno—, Castellón afronta una reducción mucho más acusada, condicionada por un modelo marcado por la temporalidad y la concentración de la actividad en los meses de verano.
Pese a ello, los cierres programados permiten a muchos establecimientos acometer reformas, renovar espacios y actualizar servicios, acciones que el sector considera esenciales para elevar la competitividad y reforzar la planta turística de cara a la siguiente temporada alta.
El estudio de HOSBEC remarca que esta menor disponibilidad en Castellón contrasta con la estrategia desestacionalizadora que avanza en el conjunto autonómico, donde la media de la Comunitat se mantiene en un 86% de plazas abiertas durante la temporada baja.