La Diputación impulsa la comarcalización en la Ribera con la nueva oficina de Alzira para asistir a sus 49 municipios
La nueva sede impulsada por el área de Comarcalización que dirige Natàlia Enguix dará cobertura a la comarca con mayor número de municipios de la provincia y reforzará la gestión de las localidades más pequeñas
La Diputació de València ha presentado este martes el Plan de Oficinas Comarcales de Asistencia a los Municipios, una iniciativa impulsada por la vicepresidenta primera y responsable del área de comarcalización, Natàlia Enguix, que sitúa a Alzira como la sede de referencia para las comarcas de la Ribera Alta y la Ribera Baixa.
Esta oficina, que es una de las grandes novedades de esta red, será la encargada de prestar servicio directo a un área que suma 47 municipios, 2 entidades menores y más de 312.000 habitantes, reforzando el apoyo técnico y jurídico especialmente en las quince localidades de la Ribera Alta que no superan los 2.500 vecinos, así como en los pequeños ayuntamientos de la Ribera Baixa.
La iniciativa ha sido dada a conocer a los medios de comunicación por el presidente de la Diputación, Vicent Mompó, y la vicepresidenta primera y responsable del área de Comarcalización, Natàlia Enguix, quien ha remarcado que con esta iniciativa “estamos comarcalizando la Diputación” para asegurar que la asistencia técnica y jurídica llegue de manera eficaz a cada rincón de la provincia.
Natàlia Enguix ha recordado que esta iniciativa recupera y amplía el proyecto iniciado en 2017-2018 bajo la presidencia de Jorge Rodríguez, reafirmando la presencia física de la institución en el territorio porque "la Diputación debe estar donde están los municipios, especialmente donde más se la necesita". En este sentido, la vicepresidenta ha definido como ejes fundamentales la proximidad absoluta para los municipios más pequeños, la agilidad para facilitar trámites que mejoren la economía local y la lucha directa contra el despoblamiento.
En la Ribera, esta asistencia busca equilibrar la disparidad entre las grandes cabeceras y los municipios de menor tamaño que presentan una importante necesidad de asesoramiento profesional. Por su parte, el presidente Vicent Mompó ha manifestado que este plan "encaja con lo que queremos que sea la Diputación, una institución útil y abierta a los pueblos, que una a todo el territorio". Mompó ha añadido que la corporación debe ser el motor que cohesione la provincia, garantizando que la distancia geográfica no sea un obstáculo para recibir servicios de calidad.
Para materializar esta proximidad, se ha explicado que el modelo consiste en una desconcentración real de los servicios para extender los recursos hacia el territorio sin crear nuevos órganos políticos ni duplicar administraciones. La sede de Alzira ha sido seleccionada estratégicamente por su condición de cabecera comarcal, su ubicación central y su relevancia administrativa. El objetivo técnico es que los ayuntamientos de ambas comarcas cuenten con asistencia profesional inmediata en materias como urbanismo, contratación pública o contabilidad para evitar que su gestión diaria se bloquee.
Esta sede integrará progresivamente servicios de arquitectura e ingeniería, así como asesoramiento jurídico y económico para la tramitación de expedientes complejos. Además, la oficina de Alzira funcionará como motor de desarrollo socioeconómico al encargarse de la gestión de subvenciones y de la captación de fondos europeos. El Plan de Oficinas Comarcales, como se ha explicado, es un modelo flexible diseñado como una fase piloto, lo que facilitará ajustar el sistema antes de analizar la incorporación de otras funciones como pueden ser las relacionadas con la información ciudadana, los servicios asociados a la materia de Igualdad, algunas ingenierías más específicas, etc.