opinión

Puente y final

Por Javier Arias Artacho, profesor y escritor

Luis Méndez

La Ribera |

Javier Arias Artacho

El refranero podría reescribirse con un “por la boca muere el Puente”, o también con un “en Puente cerrado no entran moscas” y con un “visto un Puente vistos todos”. Sin embargo, quizás, el que más se ajusta al caso, sería “Puente y final”. Y es que a Oscar Puente le sucede lo mismo que vivió Carlos Mazón: que es un zombi y no lo sabe. Mazón tardó en comprenderlo, pero, como dice el refrán, “Puentes más altos han caído”. Carlos Mazón no podía resistir el envite de la calle, de los medios, ni por supuesto los tuits que publicaba el mismísimo ministro de transportes, don Óscar, el chulo de las redes, el adalid de lo justo, verdadero y democrático. Ya hace dos años sentenciaba que Mazón estaba muerto y que era indigno que se mantuviese en su cargo, por más que se lo pidiese todo un país.

Pues ya ven, “donde las daban, las toman”. El relato que compran los tontos o los fanáticos tiene un problema: a veces la realidad puede explotarte en la cara y “dejarte con el Puente al aire”. Ya sabemos cuál será la estrategia del sanchismo, repetida como párvulos por los medios amigos y los ideologizados sin opiniones propias. Solo se trata de la campaña del fango agravada con unas dosis de mala suerte. No importa que la mayoría constate que el discurso se derrumba y las costuras del país saltan como chispas: todo es una campaña orquestada por la ultraderecha. Significado de ultraderecha para un sanchista: todo aquel que no comulga con la biblia de la Moncloa. Y hay mucho facha. La calle está llena de fachas y esto me hace acordar a aquel rey a quien nadie se atrevía a decir que iba desnudo.

Y ya hace más de un año que Mazón dimitió, pero en Valencia continúan tirando de demagogia y repitiendo el “Mazón dimisión”. Cómo es posible que para unos tanto y para otros tan poco, se preguntan algunos. Pues yo se lo diré, amigos: por simple ideología y fanatismo. Carlos Mazón tenía una responsabilidad política, no penal. No era necesaria su presencia, ni lo que sucedió se hubiese evitado estando él. Aquello fue un desastre y un descontrol completo, y él estaba de copas. No había dudas: le tocaba. No era un asesino, fue un torpe.

¿Y ahora qué? Pues que “cada Puente aguante su vela”. Óscar Puente tampoco es un asesino, ni siquiera el culpable de las decenas de muertos que deja nuestra red ferroviaria, la que pasó de competir con Japón a coquetear con la India. No es el culpable, es el responsable de que en menos de un año haya habido más de cien muertos y dos accidentes históricos. Insisto: ni era culpable Mazón, ni lo es Puente, pero el camino de la dimisión es el mismo y el sectarismo de quienes lo niegan es indecente y, el primero, el del presidente. “Consejos vendo, que para mí no tengo”, o dicho de otra manera: “estando yo de Puente, me río de la gente”.

Óscar Puente no es culpable del deterioro de la red ferroviaria, es el responsable de no ser capaz de recuperarla con las inversiones que requiere el momento y de asumir los errores sin prepotencia. Mucho bono joven, mucho bono cultural, pero la Sanidad y los ferrocarriles de derrumban durante un periodo de alta recaudación.

Puente no es el culpable de que fallara el sistema y que se concatenara con razonables errores humanos: es responsable de haber dicho que nuestra red ferroviaria era de las mejores, de chulear a periodistas y opositores y de reírse en prime time del supuesto peligro en los trenes. De eso sí creo que es culpable, y pasará a la historia. De eso sí y, justo por eso, “cuanto más alta es la subida, más Puente la caída”. No puedes pensar que asumible dos accidentes de esta envergadura. Ningún analista especializado lo llama casualidad o mala suerte.

Es un “Puente y final”, y creo que él ya lo sabe, pero Pedro Sánchez ha dado patada hacia adelante. Total, una más, dirá el Presi, que se rodea de la bobalicona adulación de sus huestes. Digo yo que se aferrará a su discurso: relato, relato y más relato que, para lo que me queda en el convento, me cago dentro.

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