actuación de la Guardia Civil

Liberan en El Campello un pez luna que había quedado atrapado en una red de pesca ilegal

La Guardia Civil adiverte del daño al medio marino que hacen estas artes sin las medidas reglamentarias

Redacción

Alicante |

Un momento de la liberación del pez luna | Guardia Civil Alicante

La Guardia Civil ha retirado frente a la costa de El Campello una red de pesca ilegal que se encontraba a la deriva, sin identificación y sin reunir las características exigidas para la pesca profesional, en cuyo interior habían quedado atrapados varios ejemplares de fauna marina.

La actuación tuvo lugar en la mañana del pasado 25 de mayo, cuando la tripulación de una patrullera del Servicio Marítimo Provincial de Alicante avistó, a unas dos millas de la costa, una red a la deriva que no presentaba ningún tipo de identificación, por lo que los agentes procedieron a su izado y retirada.

Durante la maniobra, los agentes comprobaron que la red había actuado como una auténtica trampa para distintas especies. En su interior localizaron seis ejemplares de dorada sin vida, algunos en estado de descomposición y sin alcanzar la talla mínima reglamentaria, así como el cadáver de una gaviota que había muerto al quedar enredada.

Entre los animales atrapados se encontraba también un ejemplar de pez luna de aproximadamente seis kilos que aún permanecía con vida, por lo que los agentes lograron liberarlo y devolverlo al mar.

Redes mortales para el medio marino

El pez luna (Mola mola) es uno de los peces óseos más pesados del mundo. Los ejemplares adultos superan habitualmente los 1.000 kilos y pueden alcanzar más de tres metros de altura, si bien el localizado frente a El Campello era un individuo joven. Se alimenta principalmente de zooplancton gelatinoso, sobre todo medusas, y es una especie habitual en el mar Mediterráneo, catalogada como vulnerable por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Precisamente las redes de pesca constituyen una de sus principales amenazas en estas aguas, donde figura entre las capturas accidentales más frecuentes.

Se trataba de una red de malla fina y quince metros de longitud, que fue intervenida y posteriormente procesada para su destrucción. Este tipo de artes abandonadas resulta especialmente dañino para el medio marino, ya que captura animales de forma indiscriminada y, al descomponerse las primeras presas, atrae a nuevas especies que quedan igualmente atrapadas, multiplicando el perjuicio para el ecosistema.

No se ha podido determinar la procedencia de la red, si bien las gestiones para esclarecer su origen continúan abiertas.

La Guardia Civil recuerda la importancia de proteger el medio marino y anima a la ciudadanía a comunicar la presencia de artes de pesca abandonadas o de cualquier actividad sospechosa en el mar.