CON LUZ SIGÜENZA

Villafranqueza denuncia su aislamiento y reclama un distrito propio para dejar de ser “un barrio olvidado”

Los vecinos alertan del deterioro de servicios y de la falta de inversiones y señalan la circunvalación como la principal barrera que los separa del resto de Alicante

Luz Sigüenza

Alicante |

Villafranqueza

Los vecinos de Villafranqueza, también conocido como El Palamó, han alzado la voz para denunciar lo que consideran una situación prolongada de abandono municipal y un creciente aislamiento físico y administrativo respecto al resto de la ciudad de Alicante. La construcción de la circunvalación y de la autovía ha convertido al barrio en una isla urbana, dificultando la movilidad y el acceso a servicios básicos.

Así lo ha explicado el presidente de la Asociación de Vecinos de Villafranqueza, José Francisco Pascual, quien asegura que el principal problema del barrio no es solo la falta de inversiones, sino la desconexión real con el núcleo urbano. “Estamos separados por grandes infraestructuras que condicionan nuestra vida diaria y refuerzan la sensación de olvido institucional”, señala.

El aislamiento tiene consecuencias directas en el día a día de los residentes: dificultades para desplazarse a pie o en transporte público, menor actividad comercial y una pérdida progresiva de vida social. A ello se suma, según denuncian, el deterioro del mantenimiento urbano y la ausencia de actuaciones estructurales que mejoren la calidad de vida en el barrio.

Ante esta situación, los vecinos reclaman la creación de un distrito propio, una medida que permitiría una gestión más cercana y una mayor capacidad de interlocución con el Ayuntamiento.

Desde la asociación vecinal insisten en que Villafranqueza no pide privilegios, sino equidad. “Queremos dejar de ser invisibles y que se nos trate como parte activa de Alicante”, concluye Pascual, quien reclama inversiones, mejores conexiones y una planificación urbana que tenga en cuenta la singularidad del barrio.