La cantautora alicantina María Sabater triunfa en Madrid con su nuevo trabajo 'Mi Grieta'
La artista oriolana ha dado el salto a la capital para perseguir su sueño de dedicarse al canto de manera profesional. Tras años vinculada a la música como maestra, ha decidido convertir su pasión en el centro de su vida y abrir una nueva etapa
Alicante |
María siempre llevó la música en las venas. El arte, la melodía y la palabra fueron su lenguaje natural desde niña, cuando en los recreos del colegio su voz llenaba el aire y cantaba para sus amigas, que la escuchaban con la admiración de quien presiente un talento especial.
Pero la vida, a veces, nos conduce por caminos de deber y responsabilidad. María eligió entonces un rumbo seguro: estudió Magisterio Musical, una carrera que le permitió seguir unida a lo que amaba y, al mismo tiempo, garantizar un futuro para los suyos. Durante años enseñó música, transmitió pasión y sensibilidad a sus alumnos, quizá sin imaginar que, en el fondo, estaba ensayando su propio destino.
El tiempo, inexorable, pasa… Los hijos crecen, los miedos se disipan y las oportunidades llaman de nuevo. Y María, fiel a su esencia, supo escucharlas. Dio un paso valiente y decidió apostar por su sueño, por esa voz que nunca la abandonó y que hoy suena más libre que nunca.
Hace más de un año que vive en Madrid, donde su talento ha encontrado un escenario natural. Su voz ha resonado en salas, teatros y eventos, tanto en solitario como en colaboraciones con otros artistas. Su último trabajo, “Mi grieta”, ha conseguido abrirse camino en las listas musicales y emocionar a un público que valora la autenticidad, la fuerza y la ternura que desprende cada una de sus interpretaciones.
Pero, aunque el éxito la haya llevado a la capital, María no olvida sus raíces. Su corazón sigue en Orihuela, en ese Rincón de Bonanza donde todavía vive su padre y parte de su familia, donde comenzó todo. A ellos, y a su tierra, ha querido rendir homenaje en su videoclip “Mi poesía”, publicado el pasado mes de junio, una pieza cargada de sentimiento y memoria.
María es el ejemplo de que nunca es tarde para seguir la llamada del alma, de que los sueños pueden florecer incluso después de cumplir con todos los deberes. Su historia es la de una mujer valiente que ha sabido transformar su vida sin renunciar a lo que la hace feliz.