Madrid reduce el grafiti ilegal un 26 % en un año gracias a un innovador sistema de sanciones “reparadoras”
El Ayuntamiento logra disminuir las pintadas en la vía pública y el número de sanciones mientras impulsa un modelo que obliga a los infractores a limpiar los daños causados, con resultados positivos tanto en eficacia como en concienciación.
Madrid |
El Ayuntamiento de Madrid ha logrado reducir de forma significativa la presencia de grafitis ilegales en la ciudad durante 2025, primer año completo de aplicación del nuevo protocolo que permite sustituir sanciones económicas por trabajos de limpieza. Según el balance presentado este 21 de abril por el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, la superficie afectada por pintadas se ha desplomado un 26 %, al tiempo que también han descendido el número de sanciones y su importe medio.
El nuevo modelo, que combina medidas disuasorias con un enfoque educativo y reparador, ha permitido que 70 personas sancionadas conmutaran multas por valor de 143.850 euros mediante la realización de 2.724 horas de trabajo limpiando grafitis. En total, han eliminado más de 6.000 metros cuadrados de pintadas, una superficie equivalente a una fachada completa de la Torre Picasso.
La medida, en vigor desde diciembre de 2024, establece que quienes cometan infracciones por grafitis solo pueden sustituir la sanción si participan directamente en la eliminación de pintadas. Esta fórmula no solo ha contribuido a reparar el daño causado, sino que también ha tenido un alto grado de aceptación entre los participantes: el 89 % valora con la máxima puntuación la posibilidad de acogerse a esta alternativa, y el 80 % destaca su utilidad educativa y de concienciación.
Menos grafitis, menos sanciones y de menor gravedad
Los datos reflejan una tendencia clara a la baja en la actividad vandálica. En 2025 se tramitaron 331 expedientes sancionadores por grafitis, un 8,3 % menos que el año anterior. Además, el importe medio de las multas descendió cerca de un 26 %, pasando de 2.571 a 1.906 euros, lo que indica una reducción de las conductas más graves.
Por distritos, la mayoría de las zonas con mayor incidencia han registrado descensos significativos en el número de sanciones, como Centro, Latina, Fuencarral-El Pardo y Carabanchel, aunque Moncloa-Aravaca experimentó un aumento.
El papel clave de las patrullas antigrafitis
A este balance positivo contribuye también la labor de las patrullas especializadas en limpieza, integradas en el Servicio de Limpieza Urgente (SELUR). Estos equipos realizaron en 2025 más de 52.000 intervenciones, un 7,6 % menos que el año anterior, y eliminaron pintadas en más de 363.000 metros cuadrados.
La reducción de la superficie limpiada —un 26,1 % menos que en 2024— y del tamaño medio de las pintadas (de nueve a siete metros cuadrados) apunta a un efecto disuasorio: la rápida eliminación dificulta la realización de grafitis de gran tamaño, que requieren más tiempo y recursos.
Un perfil joven y diverso entre los infractores
El programa ha contado principalmente con la participación de jóvenes: el 67 % de los sancionados tenía entre 18 y 29 años, y un 16 % eran menores de edad. En cuanto al nivel educativo, el grupo presenta una amplia diversidad, desde estudiantes de ESO hasta titulados universitarios y de posgrado.
Los trabajos de limpieza se han desarrollado en 15 zonas repartidas en 11 distritos de la ciudad, incluyendo espacios como parques, túneles, calles y cementerios.
Modelo con vocación de continuidad
El Ayuntamiento considera que la combinación de sanción, reparación y educación está dando resultados sólidos en la lucha contra el grafiti ilegal. La experiencia del primer año apunta a que este enfoque no solo reduce la incidencia de las pintadas, sino que también fomenta una mayor conciencia cívica entre los infractores, consolidándose como una herramienta eficaz para proteger el espacio público.