Madrid |
Díaz Ayuso ha repasado los 257 años de vida de este edificio, el más antiguo en pie de la Puerta del Sol, siendo testigo de los “episodios más trascendentes de la Historia de España” y que el presidente Joaquín Leguina “quiso recuperar para el pueblo de Madrid, como había sido siempre”. Ahí ha subrayado que después de 40 años, Madrid es una de las regiones más abiertas del mundo, y en la Puerta del Sol “se oyen todas las lenguas del mundo y todos los acentos del español”. Todo ello se ha conseguido, en su opinión sin perder las tradiciones y a la vanguardia: “Aquí lloramos y consolamos juntos lo mismo que celebramos; aquí nadie se siente extranjero” porque “nunca levanta muros y tiende puertas que son plazas que están siempre abiertas”.
La presidenta ha recordado que la Real Casa de Correos fue durante la Transición un “símbolo de concordia y reconciliación”, en unos años que “España sorprendió al mundo por el modo en el que hermanos enfrentados se dieron un abrazo y se comprometieron a convivir en el entendimiento”. A su juicio, “estos lazos de generosidad fraterna no pueden ser hoy deslegitimados”.
A este acto institucional se sumará esta tarde la celebración del 40º aniversario de la Real Casa de Correos como sede del Gobierno regional con un gran concierto gratuito en la Puerta del Sol. A partir de las 20:00 horas, más de una decena de artistas y bandas subirán al escenario instalado junto al kilómetro 0 para interpretar los temas más emblemáticos de los años ochenta y principio de los noventa. Bajo el título En Sol y sin playa, 40 años, vaya, vaya, el Ejecutivo autonómico ha diseñado un programa intergeneracional que reunirá a figuras emblemáticas del panorama musical de aquel momento junto a solistas emergentes como Alice Wonder, Ede, Chloé Bird o Paul Alone, compartirán tablas con los históricos Sole Giménez, Jeanette, Conchita, Queralt Lahoz, Rubi, Josemi Carmona, Rebeca Jiménez, Tino di Geraldo, Lin Cortés, Mercedes Ferrer, Tino di Geraldo, Bernardo Vázquez (The Refrescos), Teo Cardalda (Golpes Bajos) y el grupo Un pingüino en mi ascensor.
Los Teatros del Canal contarán este fin de semana con Cathedral (de jueves 12 a sábado 14, en la Sala Roja Concha Velasco). La nueva producción del coreógrafo Marcos Morau, interpretada por el Scapino Ballet Rotterdam e inspirada en la música del compositor estonio Arvo Pärt, se presenta un mundo donde la vida está gobernada por tecnologías digitales y los seres humanos viven desconectados.
Además, en la Sala Verde, Sergio Peris-Mencheta dirige Blaubeeren, una obra sobre el Holocausto, escrita por Moisés Kaufman y Amanda Gronich a raíz del hallazgo de un álbum de fotos inéditas de la Segunda Guerra Mundial que fueron enviadas a la directora de archivos del Museo del Holocausto de los Estados Unidos (de jueves 12 a domingo 15, hasta el 29 de junio).
En la Sala Negra, el tenor madrileño Enrique Viana vuelve a dar una vuelta de tuerca a su concepción satírica de la zarzuela, la revista y el cuplé en su nueva obra, Cinco horas con Hilario… junto al armario… (viernes 13 a domingo 15). Y en la Sala de Cristal, para los más pequeños, se representará el espectáculo de títeres El conejito que quería bizcocho de Cacauet Teatre (sábado 14).