La portavoz del Govern, Patricia Plaja, ha anunciado que Cataluña volverá a limitar las reuniones sociales a un máximo de 10 personas y cerrará el ocio nocturno ante el incremento de los indicadores de la pandemia de coronavirus y el auge de la variante ómicron. Además, trabajan en ampliar medidas como el toque de queda para la que necesita el aval de la justicia. Plaja ha concretado que el confinamiento nocturno no se aplicará por igual en toda Cataluña sino en los municipios de más de 10 mil habitantes que tengan una incidencia superior a 250 casos en los últimos 7 días.
Se limitan al máximo las burbujas en el ámbito privado y no se puede superar, en ningún caso, las 10 personas, tanto en el interior como en el exterior y tanto en el ámbito privado como en el público. La Generalitat también evitar siempre que sea posible los espacios con aglomeraciones, especialmente si son espacios cerrados.
A la espera de que el Procicat concrete el detalle de todas las medidas, se reducen los aforos en la restauración, teatros y cines, gimnasios y también en los comercios.
El govern ha anunciado que la nueva resolución con estas restricciones será registrada mañana en el TSJC con el objetivo de que se pueda aplicar a partir de la noche del jueves al viernes y durante los próximos 15 días. Los sectores del ocio nocturno y de la restauración están estudiando tomar acciones legales de forma conjunta ante estas restricciones.
En una rueda de prensa este martes, el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, ha reconocido que son "medidas duras" pero ha defendido que el Govern "no se podía quedar con los brazos cruzados" porque los indicadores epidemiológicos están "disparados" y la situación es crítica. En este sentido, Aragonès también ha anunciado que en la reunión de la conferencia de presidentes pedirá que estas restricciones se apliquen en todas las comunidades. También ha reclamado al gobierno de España un "paquete de ayudas" para con los sectores económicos afectados por las restricciones.