DEPORTES

Multas para Unionistas y el Salamanca UDS por supuestas suplantaciones de identidad e incidentes con el público acaecidos en un partido de la categoría Alevín

Celebrado este domingo

Roberto Benito

Salamanca |

Anexo al Reina Sofía | Onda Cero Salamanca

El Unionistas B 4 - Salamanca UDS B 3 de la jornada 17 de Liga en la segunda división Alevín, celebrado este domingo en el Anexo al Reina Sofía, deja multas económicas para los dos equipos.

Según la Real Federación de Castilla y León de Fútbol, al local le caen dos "por incumplimiento de los deberes propios de la organización de partidos" al no presentar delegado de campo ni delegado de club, "siendo suplantados por otras personas". El acta arbitral recoge estos hechos en el apartado 'Otras incidencias': "Aunque no realicé la pertinente revisión de oficiales antes del inicio del encuentro, una vez que accedí al terreno de juego para comenzar el partido, comprobé que las personas que se encontraban como oficiales en el banquillo del equipo local, Unionistas de Salamanca B, no se correspondían con las licencias presentadas en el acta". Preguntado por estos hechos por Onda Cero Salamanca, Unionistas guarda silencio.

Al visitante se le sanciona "por incidentes leves del público protagonizados por los seguidores del club visitante" que el acta incluye en la sección 'Público': "Una vez finalizado el encuentro, una vez que ya había abandonado el terreno de juego y me dirigía hacia mi vestuario, acompañado por la persona que suplantaba la identidad del delegado de campo, cuando me disponía a cruzar la puerta de acceso al terreno de juego que da a la rampa del camino a los vestuarios, varios aficionados del club visitante, Salamanca UDS B, identificados como tales por los distintivos que portaban y las consignas que habían realizado a lo largo del partido, se pusieron en mi camino, obstaculizándome deliberadamente la salida y el camino hacia mi vestuario. Al tratar de cruzar la puerta con la persona que me acompañaba, una de las personas aficionadas del equipo visitante, la cual llevaba un bombo, comenzó a gritarme a escasa distancia de mí, no pudiendo distinguir lo que me estaba diciendo debido a que el resto de personas allí situadas también comenzó a gritarme de manera visiblemente alterada. Instantes más tarde, cuando trataba de cruzar por el medio de todas estas personas que me impedían el paso, una aficionada visitante de este grupo de personas realizó un gesto amenazante con la mano levantada, alentando e incitando de manera violenta al resto de aficionados. Finalmente, y gracias a la persona que me acompañó en todo momento, conseguí acceder a mi vestuario sin otras incidencias que comentar".