La recién creada Cibercomandancia de la Guardia Civil, con sede en el Incibe de León, ya deja cifras contundentes: más de 2,7 millones de euros recuperados o bloqueados procedentes de ciberestafas, un dinero que ha podido volver —o quedarse protegido— a manos de las víctimas gracias a la rápida actuación de los agentes.
El dato lo confirma el coronel Jorge Juan Pérez Rodríguez, jefe de la unidad, que subraya que este resultado es fruto de un procedimiento ya muy afinado: cuando una víctima comunica una estafa con rapidez, el equipo activa de inmediato la investigación y solicita el bloqueo tanto a la entidad bancaria de origen como a las cuentas de destino. En muchos casos, esa carrera contra el reloj permite frenar la fuga del dinero antes de que los delincuentes lo muevan a otras cuentas o lo conviertan en criptoactivos.
“Para nosotros es un éxito enorme poder decirle a una persona que su dinero ha sido recuperado. Es reparar un daño real”, destacan desde la Cibercomandancia.
La unidad, con sede en el Instituto Nacional de Ciberseguridad de León, nació hace menos de un año y ya ha pasado de 28 a más de 66 efectivos, con previsión de seguir creciendo. Solo en enero se tramitaron miles de solicitudes de denuncia telemática, que derivaron en más de 3.000 delitos registrados.
Más allá de las cifras, el coronel pone el acento en el impacto humano: detrás de cada bloqueo hay una víctima que evita perder sus ahorros. La mayoría de estos fraudes se apoyan en ingeniería social y en explotar debilidades emocionales o descuidos cotidianos, lo que demuestra —según la Guardia Civil— que nadie está completamente a salvo.
El balance de estos primeros meses refuerza el papel estratégico de la Cibercomandancia: millones de euros protegidos, delitos esclarecidos y una respuesta cada vez más rápida frente al fraude digital, en un escenario donde ya cerca de una cuarta parte de los delitos se cometen en el entorno online.
Una carrera tecnológica en la que, por ahora, cada euro recuperado cuenta como una pequeña victoria frente al crimen organizado en la red.