Actualmente ya se ha recolectado más del 50% de la producción y la región se ha quedado prácticamente sola en el mercado nacional, con la provincia de Ciudad Real a la cabeza concentrando más del 90% de la producción en municipios como Membrilla o Manzanares. Sin embargo, pese a la buena calidad de la fruta, la coincidencia con otras zonas productoras que tuvieron que sembrar más tarde, ha colapsado el mercado en julio y la primera quincena de agosto.
Pero eso no es todo, porque a este exceso de oferta se suma un verano lluvioso en Europa que ha reducido la demanda.
Esto ha dejado la imagen de sandiares abandonados en el campo por falta de rentabilidad.