Este embalse suministra agua a cerca de 61 000 personas, según los datos de la Confederación Hidrográfica del Guadiana. Desde el inicio del año hidrológico sus reservas han descendido y solo si en los próximos meses llueve lo suficiente La Cabezuela podría continuar abasteciendo a estas doce poblaciones con recursos propios.
En caso contrario, el plan B es concluir el bombeo bidireccional con el pantano de Puerto Vallehermoso y recurrir a los pozos de emergencia, ambas posibilidades paralizadas al mejorar hace unos meses la situación de La Cabezuela.
Algunos pueblos prefieren estar preparados. Es el caso de Villanueva de los Infantes, su alcaldesa Carmen María Montalbán confirma que siguen adelante con la equipación de la Fuenlabrada para poder utilizar este pozo si fuera necesario.
Sobre el proyecto de los regadíos de Montizón, Montalbán puntualiza que, si bien no de forma directa, todo aquello con repercusiones positivas en la comarca de Campo de Montiel redunda en beneficio de Villanueva de los Infantes.
El proyecto consiste en la creación de un azud sobre el cauce del río Guadalén, desde donde bombear el agua a diferentes balsas asociadas a las zonas regables de la comarca llegando hasta 1 500 hectáreas. El proyecto beneficiará principalmente al olivar de bajo rendimiento, junto a otros cultivos como el almendro o el pistacho.