Cada familia organiza el calendario de manera diferente, pero la realidad es que la oferta de actividades fuera del aula es cada vez más amplia: deportes, idiomas, música o refuerzo escolar. Una variedad que puede enriquecer su formación, pero que también pueden convertirse en jornadas en demasiado largas si no se planifican bien.
Los especialistas insisten en que estas actividades son positivas para el desarrollo personal y social, siempre que se combinen con tiempo libre y espacios de juego, imprescindibles también en su crecimiento, como señala la psicóloga sanitaria Susana Herranz.
Un arranque de curso en el que la organización de las actividades extraescolares se suma al reto de volver a las aulas.