Según ha publicado la Guardia Civil, a través de una nota de prensa, como consecuencia de las inspecciones realizadas durante el pasado mes de diciembre se detectó la existencia de un albergue en Illescas en el que se custodiaban a 14 perros, varios cerdos vietnamitas y gatos de distintas razas.
Fruto de la investigación se comprobó que dicho establecimiento operaba de manera clandestina, careciendo de la documentación obligatoria y al margen de las inspecciones de los veterinarios de la administración pública.
Al solicitar a la titular del albergue la documentación obligatoria para la identificación de los animales y comprobación de las vacunas y tratamientos sanitarios, una veterinaria cumplimentó fraudulentamente con su número de colegiada, los sellos oficiales antirrábicos.
De las gestiones de averiguación por parte de la Paprona de Illescas, se constató que la clínica donde supuestamente trabajaba la veterinaria que había certificado los tratamientos bajo sospecha, no dispensaba asistencia a perros o gatos, trabajando únicamente con animales exóticos y confirmando sus responsables que los animales localizados en Illescas en ningún momento habían sido tratados por ellos.
Desde la dirección de la clínica denunciaron el uso fraudulento del sello de su empresa, constándose 4 firmas manifiestamente distintas de la supuesta veterinaria y modificaciones en las fechas de administración de las vacunas para que parecieran inyectadas previamente a la inspección del Seprona con la finalidad de evadir posibles responsabilidades administrativas.