La Mancomunidad de Aguas del Sorbe iniciará la renovación de su red en Marchamalo y se plantea su ampliación más a largo plazo con una tercera conducción.
Tras las tres averías históricas que se sucedieron desde las 19:45 horas del lunes 13 de abril y que obligaron a cortar totalmente el suministro de agua afectando a 44 municipios, ayer por la tarde se celebró una reunión técnica con las localidades mancomunadas para dar cuenta de las actuaciones realizadas y proponer medidas.
Esta mañana, el recién estrenado vicepresidente de la MAS, Juan Carlos Martín, ha comparecido en rueda de prensa ante los medios de comunicación y ha anunciado el inicio de trabajos de ampliación de tubería (de 0,5 a 1,2 metros de diámetro) en un tramo de 1,8 kilómetros en el término de Marchamalo.
Esta actuación en Marchamalo se plantea como un primer paso en la renovación de la red más antigua que tiene más de 50 años y que se llevará a cabo por criterios técnicos -según señala Martín-.
A pesar de la complejidad administrativa y el elevado coste que supone -un millón de euros por kilómetro de nueva conducción- la MAS apuesta a futuro por ampliar a una tercera tubería en sus cerca de 50 kilómetros de extensión.
Además, entre las nuevas actuaciones destaca la puesta en marcha de un nuevo protocolo de actuación ante averías que facilite la información y coordinación con los ayuntamientos.
En cuanto a las incidencias tras la recuperación del suministro, el vicepresidente de las MAS, señala que se han producido en Yunquera y en un depósito de Azuqueca de Henares que tenía dificultades de llenado pero se ha intervenido ya para corregirlo.
Desde la Mancomunidad de Aguas del Sorbe han trasladado un mensaje de felicitación a los trabajadores y técnicos que actuaron durante unas 40 horas ininterrumpidas hasta resolver las averías la semana pasada. Además lanzan además un mensaje de tranquilidad. Su vicepresidente asegura que las averías fueron inéditas y ha puesto en valor la labor que viene realizando para detectar fugas con una tecnología llamada Nautilus a través de un convenio con la empresa Microsoft-Aganova.
Desde 2018 se han inspeccionado 150 kilómetros de red (alrededor del 89% del total), se han localizado 27 fugas y se han reparado el 70% de las detectadas.