16 familias de los bloques 6 y 8 de la calle Wenceslao Argumosa de Guadalajara ven el desahucio cada vez más cerca después de no haber podido renegociar las condiciones de su alquiler con el fondo de inversión 'Divertormes' que compró estos inmuebles en 2025.
El Sindicato de Inquilinas de Guadalajara ha intentado negociar con los nuevos propietarios sin éxito, como ha contado a Onda Cero Guadalajara, su portavoz Alan Enrique Herchhoren. Tras varios intentos han dado por cerrado el proceso -ha añadido.
Desde el Grupo Municipalista AIKE en la oposición en el Ayuntamiento de Guadalajara también denuncian la situación y han subrayado que la situación afecta a los comercios "que no son tan fáciles de encontrar en las calles de la ciudad".
Su portavoz Susana Martínez, ha afirmado que "uno va a cerrar porque se va a jubilar de forma anticipada y el otro se ha tenido que trasladar".
El Sindicato de Inquilinas de Guadalajara denuncian también el caso de dos madres en la calle Abetos 3 de Azuqueca de Henares del que ya informamos; así como el de un pensionista en Chiloeches para el que han solicitado un informe de vulnerabilidad.
De momento, prefieren no hacer pública más información; pero podría ser -dicen- una nueva Maricarmen.
Afirman que en Guadalajara hay muchos casos similares aunque paradójicamente hay más de 2.000 viviendas vacías: 600 en manos de la SAREB (Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria) y unas 1.200 en las de fondos de inversión.
Además critican que el gobierno de Pedro Sánchez está utilizando el tema de la vivienda de forma partidista y oportunista cuando durante sus 8 años de mandato se han llevado a cabo más de 200.000 desahucios.