La proximidad del Día de Todos los Santos vuelve a llenar viveros y floristerías de clientes que preparan sus visitas a los cementerios. Paula Orozco, responsable de Viveros La Mezquita, explica que muchos clientes habituales realizan sus reservas desde principios de octubre para garantizarse variedad y disponibilidad, mientras que quienes esperan hasta el último momento pueden encontrarse con que determinadas flores o plantas se hayan agotado.
El crisantemo continúa siendo una de las opciones más demandadas, aunque comparte espacio con ciclámenes, kalanchoes y otras plantas, además de flores cortadas tradicionales como gladiolos, claveles o margaritas. En cuanto al precio, Orozco señala que un centro floral difícilmente baja de unos 30 euros, mientras que composiciones con mayor volumen o determinadas variedades pueden situarse entre los 50 y 60 euros.
Para prolongar su duración recomienda mantener una buena hidratación y, en el caso de las flores cortadas, renovar el corte del tallo antes de colocarlas nuevamente en agua. Los pequeños recipientes habituales en los cementerios obligan además a reponer el agua con frecuencia para conservar las flores durante más tiempo.