Borja Gómez, el creador audiovisual que muestra Cuenca desde otra perspectiva
El creador audiovisual Borja Gómez utiliza el dron para descubrir los paisajes de Cuenca desde el aire, pero también para recuperar historias, oficios tradicionales y negocios del medio rural que corren el riesgo de quedar en el olvido.
Hay otra forma de contemplar Cuenca cuando la cámara se eleva unos metros. Borja Gómez lleva cerca de veinte años viviendo en la provincia y ha encontrado en los drones y la creación audiovisual una herramienta para mostrar sus paisajes, pero también para contar las historias de quienes viven y trabajan en sus pueblos. “Con la ayuda de las nuevas tecnologías puedes ayudar a municipios pequeños que no se conocen”, ha explicado en Onda Cero Cuenca.
Su vinculación con el medio rural viene de la infancia. Natural de Talavera de la Reina, recuerda haber crecido en el campo y haberse subido por primera vez a un tractor con su padre con apenas dos años. Años después comenzó a aprender a volar drones y terminó combinando esa afición con la creación de historias audiovisuales sobre comercios, pueblos y actividades tradicionales.
Pero su trabajo no consiste únicamente en levantar el dron. “Yo me bajo al territorio”, explica. Antes de grabar busca conocer a las personas, los negocios y las historias que hay detrás de ellos para posteriormente construir el relato. Oficios desarrollados durante décadas o actividades transmitidas durante varias generaciones encuentran así una nueva ventana a través de las redes sociales.
Uno de sus últimos trabajos ha recuperado la historia de Pilar y José Luis, un matrimonio vinculado durante toda su vida al oficio del mimbre en Villaconejos de Trabaque. Gómez recuerda que en el municipio llegaron a existir seis talleres que daban trabajo a alrededor de 60 personas. Su objetivo al contar esta historia ha sido también llamar la atención sobre la necesidad de encontrar relevo generacional para evitar que el oficio desaparezca.
Frente a unas redes sociales dominadas por contenidos cada vez más rápidos, Borja Gómez apuesta por conceder más tiempo a sus protagonistas. Sus vídeos pueden superar la duración habitual porque, asegura, “historias bonitas que llevan toda una vida haciendo algo” merecen algo más que unos segundos. Un proceso en el que cuida especialmente la edición, la música y el sonido y cuyo resultado reconoce que en ocasiones termina emocionándole a él mismo.
El dron también le ha permitido redescubrir algunos de los lugares más conocidos de la provincia. Entre sus favoritos sitúa Segóbriga, el Casco Antiguo de Cuenca y los molinos de Mota del Cuervo, además de diferentes cascadas y rincones naturales. Lugares conocidos desde tierra que, vistos desde el aire, asegura que parecen completamente diferentes.
Y el próximo proyecto ya está en marcha. Gómez ha avanzado que esta misma semana publicará un nuevo trabajo relacionado con otro de los oficios tradicionales de la provincia: la alfarería.