Ciudad Real |
A pesar de que las Tablas de Daimiel registran 1.130 hectáreas encharcadas, un 66% de la superficie que se puede inundar, los ecologistas consideran que la situación de este parque nacional es “catastrófica”.
Rafael Gosálvez, miembro del patronato de este humedal, ha manifestado en Onda Cero que, aunque se haya producido un resurgimiento hídrico en el parque, debido sobre todo a las lluvias de marzo y abril, sin embargo “no deja de ser un espejismo que se ha vivido en otros momentos”.
En este sentido, recuerda que el año pasado por estas fechas la situación de Las Tablas era parecida y sin embargo a los pocos meses, antes de finalizar el año, se tuvieron que activar los pozos de emergencia porque el parque estaba prácticamente seco.
Las Tablas de Daimiel y el Alto Guadiana, dice Gosálvez, “es la historia de incompetencia de políticos, técnicos y científicos porque han tomado las peores decisiones que se podían tomar”.
Reducir a la mitad el regadío
Para que el parque pueda recuperar el nivel de agua sería necesario, dice este ecologista, reducir a la mitad la zona de regadío en el entorno del parque nacional, lo que supondría pasar de 220.000 hectáreas regables a unas 100.000.
En opinión de Rafael Gosálvez, los diferentes planes que se han puesto en marcha desde hace años para recuperar las Tablas de Daimiel “no han servido para nada” y lamenta que el parque ya no es la confluencia de aguas superficiales y subterráneas sino que ahora es un embalse represado con dos presas.