Los escolares de Santa Ana apuestan por la bicicleta
Gracias a una iniciativa liderada por su escuela, el CEIP Simón Abril, son muchos los alumnos y alumnas que apuestan por esta transporte saludable o por ir andando a este centro educativo
Hay cambios que empiezan con un gesto tan sencillo como salir de casa caminando. Durante el curso escolar, en la pedanía albaceteña de Santa Ana, cada mañana son más los niños y niñas que llegan al colegio andando o en bicicleta gracias a un proyecto impulsado desde el CEIP Pedro Simón Abril que ha conseguido transformar la forma de ir a clase. La iniciativa forma parte del programa Agenda 2030 Escolar que la Diputación de Albacete impulsa desde hace años y responde a una necesidad muy concreta detectada por el propio centro: el elevado número de vehículos que se concentraban cada mañana en los accesos al colegio.
La directora del centro, Rosario González, explicaba que el colegio forma parte del programa Agenda 2030 Escolar de la Diputación desde 2015 y aseguraba que, durante este tiempo, muchas de las iniciativas desarrolladas "han supuesto cambios importantes en el centro", hasta el punto de quedar incorporadas a su funcionamiento cotidiano. Entre ellas, citó el uso de botellas rellenables, las bocadilleras reutilizables o el consumo habitual de fruta en los almuerzos escolares.
Este curso recién finalizado, la comunidad educativa decidió recuperar el proyecto de desplazamientos activos después de detectar un problema muy concreto: el exceso de tráfico en los accesos al colegio durante las horas de entrada. "Habíamos detectado que teníamos mucho tráfico de coches por las mañanas", resume la directora. Lejos de resignarse, la comunidad educativa decidió recuperar el proyecto de desplazamientos activos, convencida de que pequeñas decisiones cotidianas podían mejorar el entorno escolar y la calidad de vida del alumnado.
Mucho más que un trayecto
El resultado ha superado las expectativas. Cada vez son más los escolares que llegan caminando o pedaleando hasta el colegio, incluidos muchos de los más pequeños, que hacen el recorrido acompañados por sus familias o junto a otros compañeros y compañeras. La iniciativa no sólo ha contribuido a reducir el tráfico en los alrededores del centro. También ha favorecido hábitos de vida más saludables, ha fomentado la autonomía del alumnado y ha convertido el camino al colegio en un momento de convivencia y disfrute.
Lucas, coordinador del Proyecto Saludable del centro, explica baque para mantener viva la motivación, el colegio ha creado un ranking semanal en el que cada clase suma puntos en función del número de alumnos y alumnas que acuden andando o en bicicleta. Lo actualizan semanalmente los propios alumnos de cuarto curso y reconoce a las clases con mayor porcentaje de desplazamientos activos. . Una propuesta sencilla que ha despertado una sana competición. "Animamos a todos, tanto a las familias como a los cursos", señala, seguro de que la motivación compartida ayuda a consolidar hábitos.