Pide 13 años de prisión y 139.300 euros de indemnización

Juzgan a un hombre acusado de agredir a un médico y un celador en Santander

La Fiscalía pide 13 años de prisión y 139.300 euros de indemnización

El médico agredido en Los Castros: "Mi vida es otra desde aquello"

Europa Press | Alicia Real

Santander |

Centro de Salud de Los Castros en Santander | Gobierno de Cantabria

La Audiencia Provincial de Cantabria juzgará este martes, 27 de enero, a las 10.00 horas, en el salón de actos de la Sección Tercera, a un hombre acusado de agredir a un médico y un celador en el centro de salud Los Castros, en Santander, para el que la Fiscalía pide 13 años de prisión y 139.300 euros de indemnización.

El acusado había acudido acompañado de su madre -también procesada- al centro sanitario para recibir asistencia médica, pero al no ser posible por un problema con su empadronamiento, inició una discusión con un celador, según el escrito de acusación del ministerio público.

La calificación explica que el implicado "metió su brazo por la pantalla protectora con intención de agredirle", y entonces un médico que se encontraba en el turno de urgencias intervino para evitar la agresión.

El hombre, "con ánimo de atentar contra la integridad física del médico y a sabiendas de su condición de personal sanitario, le asestó un fuerte cabezazo, le tiró al suelo y a continuación le dio varios puñetazos en la cara".

Cuando el celador acudió en ayuda del médico, el procesado, "con idéntico ánimo, arremetió contra él, dándole varios puñetazos en el rostro".

Después, el médico se levantó del suelo e intentó sacar al procesado del centro de salud para evitar más agresiones, a lo que este "lo sujetó entre las dos puertas correderas y volvió a darle varios puñetazos en la cara". La agresión finalizó cuando el resto del personal consiguió que los acusados abandonasen el lugar.

Al salir, una de las enfermeras les recriminó su conducta y la madre del agresor, "con ánimo de amedrentarla, dijo: Vosotros sí que no sabéis lo que habéis hecho, no vais a salir de aquí, os voy a prender fuego al chiringuito con todos dentro".

A consecuencia de estos hechos, el médico sufrió múltiples lesiones en el rostro, con fractura de huesos nasales, pérdida de visión y estrés postraumático, mientras que el celador resultó con rotura del tendón del bíceps derecho y contusiones en la mandíbula y el oído.

El ministerio fiscal califica estos hechos como unos delitos de lesiones graves, de lesiones y de atentado que atribuye al agresor, así como otro leve de amenazas del que considera que debe responder la madre.

La pena solicitada para él asciende a 13 años de prisión y alejamiento e incomunicación con el médico durante diez años y con el celador durante tres años, mientras que en concepto de responsabilidad civil entiende que debe indemnizar al médico en 124.000 euros y al celador en 15.300 euros, por las lesiones que les ha ocasionado.

La acusación particular del médico solicita una indemnización de 147.600 euros, mientras que la representación del celador reclama 16.700 euros.

Por su parte, el Colegio Oficial de Médicos de Cantabria, que ejerce la acusación popular, solicita doce años de prisión. Además. pide el alejamiento de los dos acusados respecto de los dos agredidos y del centro de salud, durante diez años en el caso de él y cinco en el caso de ella.

"Mi vida es otra desde aquello"

El médico agredido en Los Castros en 2022 relató hace meses en Onda Cero Cantabria su intento por pasar página de unos hechos que han marcado su vida. "Me gustaría ser yo, pero el dinero no me devolverá eso".

El sanitario ha vuelto a ejercer la Medicina lejos de Cantabria. "Me he tenido que marchar de mi casa y, actualmente, desarrollo mi trabajo con limitaciones porque es difícil ponerse delante de un paciente y no rememorar lo que sucedió". Tras la agresión de perdió el 50% de visión de su ojo derecho. "Cuando alguien se acerca por ese lado, me sobresalto porque no le veo venir", lamenta.

"Pido Justicia para que no vuelva a suceder algo así. Cada vez se registran más agresiones a médicos. "Somo profesionales preparados, cada vez con mayor carga laboral. ¿Cómo es posible que nos agredan", se pregunta. "Debe establecerse un protocolo para nuestro colectivo, igual que con otros colectivos desfavorecidos y mejorar la protección al sanitario".