Més per Menorca ha reclamado medidas estructurales para hacer frente a la crisis de vivienda que atraviesa la isla y ha planteado la necesidad de regular la compra de viviendas por parte de personas no residentes.
El coordinador general de Més per Menorca, Esteve Barceló, ha señalado que uno de los principales factores que, a juicio de la formación, está presionando el mercado inmobiliario menorquín es la compra de segundas residencias por parte de personas que no viven habitualmente en la isla.
El dirigente ha defendido que «no podemos permitir la compra de segundas residencias a personas que nunca vivirán en Menorca, mientras quien quiere vivir aquí no tiene dónde dormir». En este sentido, Més per Menorca considera que la condición insular de Menorca y la limitada disponibilidad de suelo requieren medidas específicas frente a la presión sobre el mercado de la vivienda.
Según la formación, la presión turística y la demanda procedente del exterior compiten directamente con la demanda de las familias residentes. Por ello, plantea avanzar hacia una regulación de la adquisición de viviendas por parte de no residentes, siguiendo el debate abierto en otros territorios europeos con problemas similares.
Más vivienda pública y regulación turística
Més per Menorca sostiene que limitar la demanda externa debería acompañarse de otras medidas. Entre ellas, reclama aumentar el parque de vivienda pública, movilizar viviendas vacías, regular los alojamientos turísticos y facilitar la construcción de vivienda asequible destinada a residentes.