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Dos años después de la DANA, Es Mercadal afronta las lluvias con más prevención

El Ayuntamiento asegura que ha resuelto la mayor parte de los daños de las inundaciones de 2024 y activa nuevos protocolos ante el episodio de lluvias previsto para los próximos días

Onda Cero Menorca

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Hay fechas que se quedan grabadas en la memoria de un pueblo. Para Es Mercadal, el 15 de agosto de 2024 es una de ellas. En apenas unos minutos, una lluvia torrencial convirtió calles y torrentes en vías de agua y dejó tras de sí imágenes que todavía permanecen en el recuerdo de vecinos y visitantes. Dos años después, el municipio vuelve a mirar al cielo ante la posibilidad de nuevas lluvias intensas, pero lo hace, esta vez, con más medios y protocolos preparados.

Dos años después, Palliser asegura que la mayor parte de las actuaciones necesarias ya están resueltas, aunque todavía quedan dos intervenciones importantes. Una de ellas afecta al camino de Sa Roca, donde está previsto reforzar el paso sobre el torrente de Cap d'Esport, en el tramo entre Sa Roca y Carbonell. El proyecto ya está preparado y contempla una inversión aproximada de 400.000 euros.

La segunda actuación pendiente tiene que ver con el suministro de agua potable. El Ayuntamiento prevé sustituir las válvulas de distribución de la red municipal, que resultaron dañadas y se encuentran actualmente dentro de un torrente. La intención es trasladarlas a una ubicación más elevada para evitar que vuelvan a quedar expuestas al paso del agua.

La recuperación también ha dependido de las subvenciones. Según explica Palliser, el Ayuntamiento ya ha cobrado una parte importante de las ayudas, aunque todavía quedan cantidades pendientes. El Ministerio ha confirmado que asumirá el 50 % de los proyectos de obra que hayan sido correctamente justificados, mientras que ante el Consell Insular ya se presentó la documentación correspondiente a finales de junio.

“Hace dos años venían por sorpresa estas inundaciones”, explica Palliser. Ahora, el municipio dispone de infraestructuras renovadas y de nuevos mecanismos de prevención. El plan municipal de emergencias se encuentra, además, en su fase final de revisión antes de su aprobación.

La experiencia de aquella jornada dejó una conclusión clara: ante una inundación, no todo se puede evitar, pero sí se pueden reducir los daños.

Una parte importante del nuevo protocolo pasa precisamente por actuar antes de que el agua llegue. Si se activa una alerta, se podrá cerrar previamente el acceso a determinadas playas para evitar que vecinos y turistas queden atrapados. También está previsto señalizar las zonas próximas a los torrentes e impedir el estacionamiento de vehículos en esos puntos. La Policía se encargará de comprobar que las zonas de riesgo quedan despejadas.

La prevención se extenderá también a los comercios. En función del nivel de alerta, los establecimientos podrán recibir instrucciones para retirar terrazas, materiales o elementos de exposición situados en la vía pública. El objetivo es evitar que estos objetos puedan ser arrastrados por el agua y terminen agravando la situación.

trará al municipio completamente desprevenido.