El Parlament aprueba la creación de la Universidad de Mallorca
Nace la UMAC, impulsada por Adema tras 32 años como centro de formación especializada en las islas
El Parlament de les Illes Balears ha dado luz verde este martes a la creación de la Universidad de Mallorca, conocida por sus siglas UMAC. La proposición de ley, impulsada por el grupo parlamentario popular y promovida por el centro educativo Adema, ha salido adelante con los votos a favor del PP y Vox, la abstención del PSIB y el rechazo de MÉS per Mallorca, Més per Menorca y Unidas Podemos.
La nueva institución nace como universidad privada, con personalidad jurídica propia y en forma de sociedad limitada. No recibirá financiación directa de los presupuestos autonómicos, aunque sí podrá optar a ayudas en convocatorias de concurrencia competitiva. Sus campus estarán inicialmente en Palma e Inca, con posibilidad de extenderse a otras islas, y el catalán y el castellano serán sus lenguas oficiales, aunque algunas titulaciones podrán cursarse también en inglés.
La oferta académica es amplia: grados en Medicina, Odontología, Biomedicina, Nutrición y Dietética, Bellas Artes, Diseño, Diseño de Videojuegos, Arquitectura, Ciencias Políticas, Sociología, Ingeniería de Datos, Ingeniería de la Salud y Gestión de la Empresa Deportiva, entre otros. También se impartirán másteres y doctorados en áreas de salud, arte, diseño y humanidades. Todos ellos deberán obtener el informe favorable de la agencia de calidad universitaria y la autorización del Consell de Govern antes de ponerse en marcha.
La ley incorpora varias garantías tras negociaciones con la oposición. El Govern tendrá derecho de tanteo y retracto si el centro cambia de accionistas, y al menos un 5% de los ingresos deberá destinarse a becas para estudiantes. Adema ha anunciado una inversión de hasta 6,8 millones de euros en becas durante la próxima década, dirigidas a estudiantes de alto rendimiento, deportistas de élite y perfiles con compromiso social.
El debate parlamentario ha estado marcado por la división política en torno al modelo educativo. Los grupos de izquierda han criticado la "mercantilización" de la educación y la influencia de los lobbies universitarios privados, mientras que el PP ha defendido que la nueva universidad es complementaria a la UIB y amplía las oportunidades de los jóvenes para quedarse en Baleares. El PSIB, desde la abstención, ha valorado positivamente que el catalán sea vehicular y que los estudiantes de la universidad pública tengan preferencia en las prácticas en hospitales públicos, aunque ha advertido que estará "vigilante" para que se cumplan todos los requisitos.