Un cargamento con la fracción de rechazo correspondiente al primer envío del plan piloto de traslado de residuos desde Eivissa, integrado por cinco camiones, ha llegado a Mallorca durante la pasada noche en el marco de un operativo que, según el Consell de Mallorca, se ha desarrollado "con todas las garantías ambientales".
Así lo ha indicado el conseller de Medio Ambiente, Medio Rural y Deportes, Pedro Bestard, quien se trasladó este miércoles a Eivissa, acompañado de la directora insular de Residuos, Margalida Roig, para supervisar la operación de transporte de residuos. Bestard ha señalado que los residuos llegan "embalados y con tratamiento antiolor, en un máximo de siete camiones al día, por lo que su transporte no tiene ningún tipo de afectación en el tráfico".
Junto a Bestard, también el conseller de Gestión Ambiental del Consell d'Eivissa, Ignacio Andrés, ha seguido el operativo del traslado, desde Eivissa hasta su llegada esta madrugada a la planta de compostaje de Tirme donde se tratarán los residuos.
Según ha indicado Bestard, la planta de Son Reus funciona al 70% de su capacidad, de modo que "tiene capacidad suficiente para tratar los residuos procedentes de Eivissa", al tiempo que ha remarcado que esta iniciativa permitirá al Consell de Mallorca reducir un 10% la tarifa de residuos sólidos urbanos (RSU), "beneficiando a la economía de todos los mallorquines"
El Consell ha hecho hincapié en que esta reducción es posible gracias a la subvención que el Govern concede al Consell de Mallorca como administración receptora de residuos, directa o indirectamente, mediante la amortización inherente al coste de las inversiones realizadas por la entidad concesionaria del servicio en las plantas de tratamiento de Mallorca, por un importe de 50 millones de euros distribuidos en diez años.
Cabe recordar que esta prueba piloto establece el traslado de un máximo de siete camiones durante cinco días entre semana, que realizarán su recorrido terrestre por Mallorca en horario nocturno, "sin afectar al tráfico, ni ocasionar otras molestias". Según señala la institución, durante el mes de junio entraron, de media, 780 camiones al día en Son Reus.
El acuerdo firmado entre ambos Consells establece que la fracción de rechazo deberá empaquetarse en balas en las instalaciones del servicio público de gestión de residuos de Eivissa, compactadas con flejes y retractiladas y que el transporte se realizará mediante plataformas perfectamente cerradas o vehículos con caja completamente cerrada.
Además, recoge que el traslado marítimo y terrestre de los residuos, así como los gastos derivados del transporte son responsabilidad del Consell d'Eivissa.