La economía balear aumenta levemente su crecimiento de abril a junio tras cinco trimestres de desaceleración, según CAEB
La economía de Baleares creció de abril a junio un 2,8%, según el informe de evolución económica del segundo trimestre de Baleares de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB).
Así, la economía de las Islas aumentó una décima respecto al primer trimestre del año (2,7%), rompiendo cinco trimestres consecutivos de desaceleración iniciada en 2025.
Además, la economía balear superó al crecimiento de la media de España (2,7%), que se mantuvo estable durante el segundo trimestre de 2026, también por encima de la zona euro, pese a que ésta duplicó su crecimiento (1,2%) respecto a cómo inició el año (0,6%). Los países del entorno, salvo Portugal (2,5%), siguen "avanzando con el freno de mano", mientras que la economía de EEUU "dejó de acelerar" de abril a junio.
Por islas, Mallorca superó el crecimiento general del archipiélago al crecer el segundo trimestre un 2,9%, seguida muy de cerca por Menorca, dejando en la cola a Eivissa y Formentera. Las Pitiusas "perdieron fuelle" en primavera.
El empleo redujo los registros de afiliación a la Seguridad Social de abril a junio con el adelanto de la contratación por la Semana Santa, este año a caballo entre marzo y abril, situándose de nuevo en máximos históricos en el segundo trimestre con una media de 655.380 afiliados.
Además, indican el impacto del inicio de la regularización extraordinaria de extranjeros, cuyo plazo de solicitud se extendió del 16 de abril al 30 de junio. La afiliación aceleró en las Islas en los meses de mayo (2,7% vs 1,8%, abril) y junio (3,2%), Consecuentemente, el desempleo se situó en el mínimo histórico del 3,5% de la población activa en el segundo trimestre (5% 1ºtrim).
La inflación escaló de nuevo al 3,4% en mayo y junio, tras la leve moderación de abril (3,1%). A esta situación contribuyó la tendencia al alza de la alimentación elaborada y los servicios, especialmente los relacionados con la hostelería y la restauración, así como el ocio y la cultura. Los picos de tensión del sector energético corresponden, fundamentalmente, a mayo, como señala la partida de carburantes y combustibles y el consiguiente encarecimiento del transporte.
Desde el punto de vista de la oferta, en el segundo trimestre el sector servicios se convirtió en el principal aliado para evitar una nueva desaceleración del crecimiento, ganando una décima de crecimiento. La industria sumó otra décima a su crecimiento gracias a la recuperación de las ventas de bienes agroindustriales y manufactureros al resto del mundo. El sector de la construcción, que mantuvo su dinámica ascendente de final de 2025, moderó su crecimiento al 4,1%, pero se mantiene como uno de los puntales del crecimiento de la economía balear.
El consumo privado mantuvo el pulso pese al contexto de elevada inflación y el consumo privado rompió la tendencia a la desaceleración de los últimos cinco trimestres y llegó a junio con un avance del 2,8%, igual que el trimestre anterior. Por su parte, la inversión consolidó su papel como componente tractor de la demanda interna con un avance del 3,9%, cuatro décimas menos que el primer trimestre, una ralentización que responde a la inversión en construcción.
BUENAS PERSPECTIVAS DE EMPLEO
En Baleares, el segundo trimestre llegó con la Semana Santa en marcha e impulsando los motores de una buena parte del tejido, bajo unas buenas perspectivas de empleo y actividad. En el ecuador del año, las estimaciones confirmaron que la economía del archipiélago ha encontrado fortalezas para frenar la tendencia a la desaceleración de los últimos cinco trimestres.
Según la CAEB, estas fortalezas aportaron el toque diferencial de las Islas respecto del cuadro nacional. Por una parte, las exportaciones de bienes superaron en más de una tercera parte las importaciones, lo que permitió cuasi triplicar el superávit comercial del trimestre anterior. Por otro lado, el gasto turístico creció de la mano del aumento, ya consolidado, del gasto medio por turista y día, lo que abre una vía para reducir la dependencia del volumen, aunque, en un contexto de inflación elevada.
La afluencia turística de abril a junio experimentó en Menorca (5,1%) el mayor repunte del archipiélago, seguida de Mallorca (2,9%) y "en un claro contraste con el parón" de Eivissa-Formentera (0,5%), cuestión que en este trimestre "fue determinante para esquivar cualquier atisbo de desaceleración".