Fiscalía, acusación particular y defensa han llegado a un acuerdo de conformidad y el condenado no entrará en prisión con la condición de no delinquir en los próximos tres años y de hacer un programa de formación contra el maltrato y la discriminación.
Asimismo, tendrá prohibido aproximarse a menos de 200 metros de la víctima y comunicarse con ella durante cinco años. La suspensión de la pena de cárcel queda condicionada al cumplimiento de estas obligaciones durante tres años.
La sentencia, avanzada oralmente, tiene en cuenta el agravante de parentesco y, por otro lado, la confesión de los hechos y la reparación del daño.
El ahora condenado ha reconocido que, en diciembre de 2025, en el transcurso de una discusión por el uso del teléfono móvil, cogió un cuchillo y con gran agresividad se dirigió a la víctima con frases como "hoy no sales viva de aquí".
Al tratar ella de abandonar la vivienda, él clavo el cuchillo en varias partes del cuerpo hasta que ella pudo zafarse, huir y refugiarse en casa de un vecino.