Marta Torres: "En AENA no buscamos aumentar la capacidad del aeropuerto, sino adaptarlo a la nueva normativa europea”
La directora del Aeropuerto de Ibiza ha presentado el alcance de la futura remodelación del edificio terminal del Aeropuerto de Ibiza con la que se pretende, según sus palabras, "adaptarse a las nuevas normativas europeas de seguridad y mejorar la experiencia del pasajero" y "no ampliar la capacidad operativa del aeropuerto".
La directora del Aeropuerto de Ibiza, Marta Torres, ofreció este martes 2 de febrero una extensa rueda de prensa para presentar el proyecto de remodelación del edificio terminal del Aeropuerto de Ibiza asegurando que "el objetivo principal es adaptarse a las nuevas normativas europeas de seguridad, mejorar la experiencia del pasajero y modernizar las infraestructuras que llevan casi dos décadas sin una reforma integral y no ampliar la capacidad operativa del aeropuerto" que ronda los diez millones de pasajeros al año ya que según sus palabras "no se amplía la pista, no se añaden calles de rodaje, no hay nuevas posiciones de estacionamiento para aviones, ni tampoco para aviación privada".
En este sentido, Torres ha recordado AENA que el proyecto "se encuentra aún en fase previa a la redacción definitiva", que el presupuesto final se concretará más adelante aunque se estima que supere los 230 millones de euros para ser asignados entre los años 2027 y 2031 "cuando se desarrollen los criterios arquitectónicos y técnicos" y que las obras no comenzarán por tanto de forma inmediata "estando previsto que el calendario total de ejecución se extenderá hasta 2034".
- El proyecto
Con respecto a los trabajos, Torres ha insistido en que buena parte de los cambios vienen motivados por la entrada en vigor del Entry/Exit System, "un nuevo sistema europeo de control fronterizo que exige espacios diferenciados para pasajeros con destino fuera del espacio Schengen" y que en el caso de Ibiza es especialmente relevante "ya el tráfico de británicos supone entre el 20 y el 25% del total de los pasajeros que pasan por el aeropuerto".
Además, la directora del aeródromo de Es Codolar ha detallado que "se construirá un nuevo dique de embarque con dos plantas y 12 puertas —ocho en pasarela y cuatro en remoto— que permitirá gestionar estos vuelos de forma independiente y con controles centralizados de pasaportes" y que se prevé instalar "nuevas máquinas automáticas de inspección de equipaje, similares a las ya operativas en Palma, y que aunque son más voluminosas y tecnológicamente avanzadas, permitirán eliminar la obligación de sacar líquidos y dispositivos electrónicos en el control de seguridad en una zona actualmente ocupada por oficinas, lo que obligará a ampliar el edificio hacia el oeste y a reubicar dependencias internas en una nueva planta superior".
Por otro lado, la remodelación también contempla una mejora sustancial de la operativa de vuelos interislas, la creación de un pasillo de tránsito para conexiones sin salir al exterior, la ampliación de zonas de espera, aseos, áreas infantiles y espacios para personas con movilidad reducida, así como la instalación de hasta 12 pasarelas de embarque, lo que permitirá que entre el 50% y el 75% de los vuelos Schengen puedan embarcar directamente.
- Polémica con la reubicación de los servicios de handling
Por último, con respecto a uno de los aspectos más polémicos del proyecto, la reubicación de los servicios de handling hacia terrenos al suroeste de la terminal, cerca de es Codolar y que implica tener que incluirlos en una zona que toca el Camí des Còdols y posiblemente soterrar un tramo del Torrent de sa Font, Marta Torres ha asegurado que "estos terrenos ya son propiedad de Aena desde que se aprobó el Plan Director en 2010" aunque también ha recordado que "cualquier intervención tendrá que pasar los filtros ambientales correspondientes".