La concejala de turismo destaca que el plan define una forma de entender el turismo. Y no es otra que un turismo que no suponga una pérdida de identidad para Gijón, sino que la refuerce. Porque es nuestro principal valor competitivo, dice Ángela. Con esta estrategia cree posible consolidar a Gijón como un referente en turismo responsable, mejorando su atractivo tanto en el mercado nacional como, prioritariamente, el internacional y promoviendo la preservación de su patrimonio cultural, social y natural. Todo ello se traduce en desarrollo económico y empleo, recuerda la concejala.
El plan parte de la base de que Gijón quiere al turismo. Pero no uno cualquiera. Buscará uno que se alinee con sus objetivos y que se reparta a lo largo de todo el año, con la tan ansiada desestacionalización. Pero también quiere repartirlo por toda la ciudad, no concentrarlo en el centro. El objetivo es el equilibrio, explica Pumariega. No se quieren récords de visitantes, sino de gasto.
Para elaborar este plan se ha contado con el sector turístico, pero también con los vecinos de Gijón, que seguirán teniendo un peso importante. Porque el documento aspira a trascender un mandato o un gobierno y ser un plan de ciudad. Incluye mecanismos de revisión porque el turismo cambia y el plan lo hará con él.