CON SERGIO BEGEGA

Responsabilidades políticas

Nieves Roqueñí ha sido señalada como responsable política del accidente en Mina Cerredo en el dictamen sobre la comisión parlamentaria de investigación. Pero antes de que su presidenta, Covadonga Tomé, pidiera su cese ya lo hizo la alcaldesa. Y a Carmen Moriyón se la criticó por hacerlo desde el Ayuntamiento. Lo analizamos con Sergio Begega, profesor de sociología de la Universidad de Oviedo, investigador del INDUROT y nuestro ANALISTA POLÍTICO.

Guillermo Figueroa

Gijón |

Carmen Moriyón compareció ante los medios junto a Adrián Pumares en la sala de prensa municipal para pedir el cese de Nieves Roqueñí como presidenta de la autoridad portuaria. Pero no lo hizo por su desempeño al frente del Musel, sino como consejera de industria en años anteriores. Para Sergio, queda acreditado que la polémica por la franja de Naval Azul se cerró en falso y el ayuntamiento quiere pasar factura, pero hubiese sido "más estético" exigir ese cese desde la sede de Foro y hacerlo como presidenta de Foro o como vicepresidenta de la Autoridad Portuaria. Sergio coincide con el presidente Adrián Barbón en que en política las formas son importantes. Sin embargo, el estilo bronco que se ha instalado en la política asturiana favorece este tipo de reproches y acusaciones bidireccionales sobre el uso partidista de las instituciones o similares. Se olvida el deber "ético y moral" que los políticos deberían tener, según la teoría.

Hace hincapié Sergio en el concepto de "responsabilidades políticas" que señalan a Nieves Roqueñí. Porque no es solo el tema de Cerredo. También fue señalada por el incendio de la Plantona de Cogersa, que no tenía seguro. Pero insiste en que actualmente desempeña un cargo, el de presidenta de la Autoridad Portuaria de Gijón, que estaría quedando al margen de esas responsabilidades...Pero si Nieves Roqueñí cae, Foro se apuntaría el tanto. Por eso nuestro Analista política cree que el Psoe cerrará filas en torno a ella y no la dejará caer. Ni a ella ni a los otros altos cargos señalados.

Una cosa parece clara, concluye Sergio. La carrera electoral ha comenzado. Puede que esté en marcha desde el mismo día en el que se constituye un gobierno, pero ahora ya empieza la batalla por los votos. El caso de Cerredo lo deja claro.