Porque Alejandro Suárez, secretario de estrategia y relaciones políticas de IU, asegura que los relevos en las direcciones de los colegios públicos suelen tener en cuenta la voluntad del claustro de profesores. No entienden la "singularidad inexplicada" que ha llevado a no atender a esa voluntad en este caso. Rechaza la afirmación de la consejería de educación, quien afirma haberse guiado por criterios técnicos y objetivos porque, dice Alejandro, se habla de la búsqueda de un "perfil más conciliador" que introduce criterios subjetivos que deben explicarse.
Izquierda Unida asvierte que este cabreo no es una tormenta de verano. Es un "follón" en el que se ha metido la consejera y del que debe salir porque "el problema de IU con el Psoe ya existe". Los "indicios racionales" que están encima de la mesa les lleva a sospechar que se ha producido un prejuicio hacia su coordinador local y es "impresentable". Gijón "es una ciudad abierta y democrática" donde no puede haber "focos de autoritarismo" porque, añade Suárez, "¿qué pasaría si hiciese esto Vox?".
Farpón había mostrado su disposición a ser director del colegio, cargo que ya ejerció provisionalmente durante la baja del anterior director, el ex concejal socialista y secretario de cultura de la FSA Alberto Ferrado. Dimitió el pasado mes de junio. Para IU la filiación política de un profesor debería ser irrelevante, por lo que entienden que la actitud hacia su coordinador local genera una "desigualdad".