Nervios y ganas a partes iguales de volver a casa. Después de una semana ya pueden regresar a sus hogares 378 vecinos y vecinas de siete localidades, Villalangua, Salinas, Santa María, Bailo, Larúes, Arbués y Alastuey. Lo hacen exclusivamente a sus viviendas, quedando prohibida la circulación por el perímetro del incendio. Han regresado los vecinos censados, pero también quienes tienen segundas residencias. Desde Bailo, su alcalde Javier Solana, se ha mostrado aliviado por la evolución favorable del fuego y el regreso, pero ha querido insistir en que "no es momento de hacer turismo".
Lo tiene claro también Arturo Buil, vecino de Larués, que regresa con ganas pero sabiendo que el día a día no será de momento como siempre, el incendio continúa y hay que permanecer en las localidades. En su caso, ha estado alojado en casa de familiares y pese a contar con todas las comodidades, la mente ha estado siempre en el incendio y todos los afectados. Vuelve con la tranquilidad de que todas las casas están bien pero rodeadas de un monte muy diferente al que disfrutaban hasta hace una semana lo que despierta en todos ellos muchas emociones, especialmente de tristeza y pena.