Teruel ya ha iniciado la cuenta atrás para la vigésimo novena edición de las Bodas de Isabel de Segura, que se celebrará del 20 al 23 de febrero en la capital. Un evento que cada año atrae a más de 90.000 personas a la ciudad y sus alrededores.
Para garantizar que todo transcurra con normalidad hoy se ha reunido la junta de seguridad, que ha cerrado un dispositivo similar al de años anteriores, con alrededor de cuatrocientos efectivos, entre policía local, nacional, Guardia Civil y sanitarios.
La alcaldesa de Teruel, Emma Buj, ha recordado que "son unas fiestas tranquilas en las que lo que más preocupa son las aglomeraciones".
La principal novedad de este año es que el mercado medieval se extiende hasta el Parque de los Fueros, aunque habrá tres tabernas menos de alimentación porque lo que prima en estos momentos son los puestos de comida rápida, que suman 28 más, y que debido a las obras en la Avenida de Sagunto se ha trasladado la carpa musical de Los Planos al frontón de San Julián.
El subdelegado del Gobierno en Teruel, Enrique Gómez, ha recordado que "estarán operativos todos los agentes de las fuerzas de seguridad en la provincia, además de las unidades de refuerzo habituales" y que se ha solicitado una restricción del espacio aéreo.
Por parte de la Guardia Civil, el Seprona controlará que todos los animales que se exhiben cuentan con el permiso preceptivo y el subsector de tráfico intensificará la vigilancia en los accesos a la ciudad, con controles de alcoholemia y drogas y detección de armas blancas en las Nacionales 420, 330 y 234.