Trabajadores de los centros de protección y reforma de menores se han concentrado en Zaragoza coincidiendo con el inicio de la huelga inédita de tres días que han convocado para reclamar a las entidades sociales el desbloqueo de la negociación del convenio autonómico.
El Gobierno de Aragón ha decretado unos servicios mínimos del 100% que complican que los profesionales puedan secundar la protesta. Están llamados a hacerlo los 600 empleados que trabajan para Ozanam, Kairós o Rey Ardid, a las que el ejecutivo adjudicó la atención a los menores.
Actualmente, se rigen por el convenio estatal, cuyas mejoras sólo se aplican a los nuevos pliegos. En otros territorios tienen convenios propios que mejoran los mínimos del estatal y también aquí es lo que se demanda.
Los sindicatos piden que recoja mejoras salariales y de personal para afrontar el día a día, marcado por la precariedad y en un contexto de aumento de las agresiones físicas o verbales que sufren por parte de algunos menores. “Se va a cumplir un año del fallecimiento de Belén Cortés en Badajoz y eso en Aragón puede pasar cualquier día”, ha señalado Héctor García, de CGT, quien tras el motín de usuarios del centro de menores de Juslibol ha reivindicado también dos trabajadores mínimos en cada turno. En algunos centros el 30% de las plantillas están de baja. Con los trabajadores actuales sería suficiente "para darles de comer y que duerman", pero mejorar la atención educativa y a todos los niveles de los menores requiere plantillas más amplias.
Angélica Mazo, de UGT y miembro también de la plataforma que reivindica el convenio autonómico, ha alertado de que “los trabajadores están al límite. Bajos salarios, están cobrando poco más del SMI y aquí estamos bloqueados, sin convenio. Las empresas, llenándose los bolsillos, y el IASS, mirando para otro lado”. Advierten de que las malas condiciones de trabajo provocan que trabajadores preparados para la atención de menores se pasen a otros sectores.
Previa a la huelga se convocó una reunión en el Servicio Aragonés de Mediación y Arbitraje, pero según denuncian los sindicatos, no acudieron ni representantes de las empresas ni el gerente del IASS.