Los sindicatos de medicina y enfermería se han concentrado frente a la sede del Servicio Aragonés de Salud, para denunciar una aplicación “fraudulenta” de la jornada laboral de 35 horas y 40 minutos pactada en noviembre con el Gobierno autonómico.
Explican que el Salud solo está aplicando un recorte horario a los turnos extraordinarios de Atención Continuada que, de forma obligatoria, deben realizar los profesionales con cierta periodicidad. Para corregirlo, exigen que el cambio se aplique al horario ordinario y, de esa forma, tengan cada día una jornada de siete horas y ocho minutos.
Recuerdan, además, que los sanitarios sufren un agravio comparativo respecto al resto de funcionarios autonómicos, que ya consiguieron la jornada de 35 horas en 2023.