Las obras de la escalinata de acceso al paseo de la Muralla comenzarán este año
Junto a la construcción de la escalinata se creará una salida de emergencia para el colegio San Vicente y se adecentará el entorno renovando el acerado y la parada de autobús.
Ya está listo el proyecto de la escalinata con el que se completará el Camino de Santiago que atraviesa la muralla de Huesca conectándola con la Ronda de Montearagón. Las obras cuentan con un presupuesto inicial de 190.000 euros. El proyecto contempla la construcción de unas escaleras que darán acceso a la parte alta de la muralla desde la Ronda de Montearagón. Pero además soluciona otras demandas vecinales. Concretamente, tal y como señalaba la alcaldesa Lorena Orduna se creará una salida de emergencia para el colegio San Vicente y se adecentará el entorno renovando el acerado y la parada de autobús.
El próximo 29 de junio el proyecto se llevará a la Comisión de Patrimonio. Una vez aprobado, el Ayuntamiento lo sacará a licitación, para lo que se calcula un plazo de dos meses, con lo que se prevé que este año puedan comenzar los trabajos. Estas obras, según Orduna, son parte de la primera fase de un plan más amplio en este entorno que incluye la peatonalización de la calle Desengaño en la zona pactada con los vecinos, proyecto que llevarán también a la comisión este mes, y una futura urbanización y rehabilitación de la calle que se desarrollará por fases y cuya inversión podría llegar a los tres millones de euros. Para la ejecución de las obras de Desengaño, la alcaldesa reconocía que será necesario establecer distintas fases tanto por los plazos como por la propia ejecución presupuestaria.
El arquitecto responsable del proyecto, Sixto Marín, ha destacado que esta escalinata por fin resuelve el final de la muralla y Camino de Santiago, que hasta ahora finalizaba sin salida en el colegio San Vicente. Además, ha indicado que se aprovechará para arreglar la zona de embarque de autobuses del centro educativo, una de las demandas del plan de movilidad de la ciudad que preveía ampliar esa zona y convertirla en espacio seguro. Para la actuación se empleará piedra arenisca, hormigón tintado en un color similar al de la muralla y nuevas barandillas metálicas que en el futuro podrán extenderse por todo el paseo de la muralla. Según Marín, la estructura se ejecutará mediante un sistema de micropilotaje que evitará apoyar la plataforma sobre la muralla para preservar este elemento patrimonial.