Era uno de los últimos grandes empresarios que quedan de la etapa de la Transición. Gestionó empresas como Tabacalera y Telefónica. Además, fue máximo accionista del Real Zaragoza. En su última intervención como responsable de Telefónica, hace ya siete años, Alierta destacó el potencial económico de España.
Las reacciones ante la muerte de César Alierta han llegado desde todos los ámbitos. Por ejemplo, el presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, ha mostrado sus condolencias y ha destacado que fue "un líder nato que hizo historia en el mundo de la empresa". A través de la red social X, Azcón lo ha definido como "uno de los aragoneses más destacados del último siglo" y ha resaltado que "amaba Aragón con una pasión desbordante".
Por su parte, la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha lamentado la pérdida de un "zaragozano de cuna y de corazón" y ha trasladado su pésame a sus familiares y amigos.
Además, el expresidente aragonés y secretario general del PSOE en la comunidad, Javier Lambán, en una publicación en X, se ha referido a Alierta como "un gran aragonés que siempre estuvo a disposición de los requerimientos de su tierra". Para Lambán, fue un empresario "con gran prestigio nacional e internacional".
Y desde el mundo empresarial, el director general de CEOE- Aragón, Jesús Arnau, ha afirmado que con la muerte de Alierta "perdemos un referente empresarial de talla mundial y Aragón siempre estará en deuda con él". Como empresario, ha destacado que gracias a Alierta, Telefónica pasó de ser una empresa local a una multinacional. Y respecto a su implicación con Aragón, ha recordado su apuesta por sectores estratégicos "como la hostelería, el deporte, el turismo o la digitalización".