Reivindican unas condiciones de trabajo dignas que garanticen el futuro de la Sanidad Pública y la atención de calidad a los ciudadanos. La doctora Ayerza lamenta que la huelga provoque inconvenientes a los ciudadanos, pero cree que los motivos son de peso. "Si no fueran lo suficientemente importantes los motivos de estos paros, por supuesto que no la secundaríamos, pero no nos han dejado otra opción".
"Nuestro día a día es trabajar nuestra jornada ordinaria de 8 a 15, de lunes a viernes. A esa jornada ordinaria se suma la jornada complementaria, lo que la población conoce como las guardias", cuenta la pediatra. Explica, además, que no se considera un trabajo extraordinario sino complementario, por lo que son unas horas que no computan como tiempo trabajo. "No constan en nuestra vida laboral y se retribuyen a un precio mucho menor que la hora ordinaria, aunque sean, además, obligatorias, con nocturnidad incluida y lleguemos a encadenar 24 horas seguidas. Se considera que ese trabajo no existe", lamenta.
Como ejemplo, la doctora Ayerza detalla cómo fue su actividad laboral la semana pasada. "Trabajé de lunes a viernes mi horario correspondiente; al finalizar a las tres de la tarde el viernes encadené la jornada complementaria hasta el sábado por la mañana, es decir 24 horas de trabajo continuado. Al día siguiente, domingo, otras 24 horas hasta las ocho de la mañana del lunes", relata. Con esta fórmula, los médicos pueden llegar a hacer hasta 80 horas a la semana y que sea "perfectamente legal con el Estatuto Marco", denuncia Ayerza. "Esta jornada complementaria, que es el chollo de la Administración, son unas horas que nos obligan a hacer. Se puede poner tu hijo malo, pero tienes que estar allí". Ante estas condiciones, "reclamamos que todo lo que no sea jornada ordinaria, como en todos los trabajos, sea jornada extraordinaria, voluntaria y con una retribución mayor que el de la hora ordinaria".