Carbonero fue elegido para el cargo por el Pleno del Consejo General del poder Judicial el pasado 23 de julio y hasta el momento, ejercía como magistrado en la Sala Contencioso Administrativo. Antes, estuvo destinado en Castilla La Mancha, Canarias y País Vasco. Ahora, releva en el cargo a Manuel Bellido, que ocupaba la presidencia desde 2014.
En su discurso de toma de posesión ha ensalzado la figura de los jueces y su importancia para solucionar los problemas de sociedad. Ha asegurado que en Aragón los magistrados trabajan con independencia, imparcialidad y honradez. Como retos para su mandato, ha señalado la conversión de los juzgados unipersonales en tribunales de instancia y continuar trabajando en la transformación tecnológica.
Para lograr estos desafíos, ha asegurado que la colaboración entre instituciones es clave.