Este fin de semana Huesca se convierte en la capital más laminera con la celebración de la II Feria del Dulce en la que participan una veintena de pastelerías. Una cita, que se inaugura esta tarde a las 18 horas y se prolongará hasta el domingo, con dos escenarios principales: la plaza López Allué y en el Palacio Villahermosa de la Fundación Ibercaja.
La organización confía en superar el éxito del año pasado cuando se agotaron muchos de los productos. Desde el gremio de pasteleros, su presidente Jairo Vincelle subrayaba que Huesca se ha convertido en un referente nacional en pastelería y destacaba "el alto nivel de los profesionales del sector" en el territorio.
Este año, la feria redobla su apuesta por la excelencia pastelera y la programación innovadora. Como novedad, se celebrará el I Concurso a la Mejor Palmera de Mantequilla de España, con más de veinte profesionales de distintos puntos del país, otorgando un premio de 1.500 euros al ganador. También habrá talleres de pastelería alternativa y creativa, actividades familiares, espectáculos, actuaciones y un taller creativo infantil. Además se entregará el Premio Vicente Ascaso a la Pastelería Galicia de Tordesillas. Esta saga de confiteros, cuyo negocio cumple 175 años, ha mantenido durante seis generaciones la tradición de sus reconocidos Polvorones bajo la marca El toro. En esta edición de la feria destaca asimismo la participación internacional gracias a la presencia del pastelero francés Maison Valentin de Tarbes y la colaboración de la D.O. Somontano con un stand propio en la feria.