Huesca acoge este fin de semana la tercera edición de la feria del dulce que busca poner en valor la labor los profesionales artesanos del sector repostero y de la confitería de gran tradición en Huesca, con muchos negocios familiares que han pasado de generación en generación, conservando recetas centenarias y también innovando con nuevas creaciones. En la plaza Luis López Allué se ha instalado una veintena de puestos para la venta y degustación de infinidad de creaciones de maestros pasteleros locales, pero también procedentes del resto de España y de Francia. Este año se suma como invitada especial Pastelería Galicia, de Tordesillas, reconocida en la pasada edición de Huesca es Dulce con el premio Vicente Ascaso.
La feria se complementa con un variado programa de actividades, con demostraciones en vivo y talleres para todos los públicos, actuaciones musicales y concursos populares, entre ellos el Zampaflanes, uno de los que más éxito tienen entre el público. Este año habrá también actividades en el Palacio de Villahermosa, donde se celebrarán talleres impartidos por profesionales de la talla de Eric Ortuño, de L’Atelier de Barcelona, y Manu Jara , de Sevilla. De la programación destaca el concurso Mejor palmera de mantequilla España que este año se ha ampliado a dos modalidades, con y sin chocolate. Un certamen al que se han inscrito más de una treintena de pastelerías de toda España.
Según las estimaciones municipales, cerca de 10.000 personas pasaron por la feria en la pasada edición, de las que aproximadamente un 20 % procedían de fuera de la provincia. El año pasado durante la feria los pasteleros realizaron transacciones comerciales por valor de más de 100.000 euros.