Sociología

Los expertos indican cómo la sobreprotección conduce a generaciones dependientes

El mensaje de un profesor de la Universidad de Granada indicando que no va a atender a los padres ha despertado un debate en las redes sociales. Una muestra de cómo el papel de los “padres helicóptero” y la sobreprotección puede llegar a ser preocupante.

Lourdes Funes

Zaragoza |

Cartel a la puerta de un profesor de la Universidad de Granada/Agencias

El Vicedecanato de Prácticas No atiende a padres. Todo el alumnado matriculado en Prácticas es mayor de edad”. Este es el mensaje que se puede leer en el cartel que un profesor de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Granada ha colocado en la puerta de su despacho tras comprobar cómo cada vez son más los padres que acuden a la revisión de exámenes o petición de cambio de horas de las prácticas de sus hijos. Jóvenes que tienen más de 20 años.

El profesor del departamento de Psicología y Sociología de la Universidad de Zaragoza, Juan David Gómez Quintero, explica que, en primer lugar, habría que entender que se ha producido un cambio histórico en el papel de la familia en España. Se ha pasado de familias numerosas con una carga excesiva para, sobre todo, las madres, a familias más reducidas y con una paternidad y maternidad muy tardías, esto ha provocado que “el valor de la infancia y el proceso de crianza adquiera un papel más importante que antes. En este sentido, se entiende que haya una especial protección que algunos expertos denominan paternidad intensiva”.

Un rol tan sobreprotector puede llegar a ser contraproducente en un futuro porque, como indica Gómez Quintero, “asumir responsabilidades que correspondería tener a los hijos genera una falta de atención y futuras generaciones cada vez más dependientes y menos autónomos en la toma de decisiones y en tomar las riendas de su propia vida".

El mensaje del profesor de la Universidad de Granada, en opinión del sociólogo indica que “hay otros agentes importantes en el proceso educativo que pueden dar una llamada de atención a esos padres y madres que caen en la sobreprotección. La comunidad educativa no son sólo los profesores, sino un conjunto de agentes que han de estar centrados en la educación de los niños y adolescentes”.

Como explica Juan David Gómez Quintero desde la Universidad de Zaragoza, “una de las principales fuentes del aprendizaje es la experiencia personal y ahí se engloba el equivocarse y tropezarse”. En el marco de la experiencia personal entra el pertenecer a un entorno en el que nos encontramos queridos y nos ayuda a tener autoestima, pero “si por evitar que un niño o adolescente caiga en determinadas situaciones adversas o problemas, lo que hacemos es debilitar la adquisición de competencias y los hacemos más vulnerables, retrasando también su proceso de madurez”.