50 ayuntamientos y agentes sociales de las comarcas de Alto Gállego, Jacetania y Sobrarbe han firmado en Sabiñánigo un manifiesto para exigir que se retomen las obras de la variante de esa localidad. Los trabajos están paralizados desde el mes de noviembre porque las compañías que se encargan de ejecutar el proyecto han solicitado un tercer modificado del presupuesto al Ministerio y no les han respondido.
El retraso de estas obras genera importantes molestias para el turismo, ya que es la puerta de entrada al Pirineo. El retraso en las obras también provoca problemas entre los vecinos, transportistas y empresas. La gerente de la Asociación de Empresarios Pirineos Alto Gállego, Lidia Ferrer, pide una solución para este problema que perjudica a los ciudadanos y a la economía.
Estas obras crean un cuello de botella que dificulta el tráfico en ese acceso al Pirineo. Unos problemas que afectan al día a día de los ciudadanos y que se van a incrementar con el inminente inicio de la temporada alta de turismo.
En cambio, el Ministerio de Transportes ha anunciado una inversión de 1.006 millones de euros para la conservación y rehabilitación de la red de carreteras del Estado. 148 millones de euros llegarán a Aragón para intervenciones en vías como la AP- 2, AP- 68, el Cuarto Cinturón de Zaragoza o las nacionales 2, 232 o 234. Sin embargo, los transportistas califican esta inversión como insuficiente. El nuevo presidente de TRADIME- Aragón, Javier Aznar, valora positivamente la inversión del Estado, pero considera que queda mucho por hacer.