Historia

La evolución de la sociedad zaragozana a través de la historia de los bares y sus hosteleros

“La Zaragoza Contemporánea desde la Barra del Bar” es el título del libro editado por Almozara Editorial para la Asociación Profesional de Empresarios de Cafés y Bares en el que se hace un repaso, no sólo de historia de diferentes bares de la ciudad y de la provincia, sino también de la evolución de una sociedad.

Lourdes Funes

Zaragoza |

Portada del libro "La Zaragoza contemporánea, desde la barra del bar"

Sin duda, la barra de un bar ha sido un lugar privilegiado para ver cómo evoluciona la historia de una familia, de una calle, de un barrio e incluso de una ciudad. Desde esa barra, y desde los ojos de los hosteleros que hay detrás, hay mucho que contar y parte de esa historia se recoge en las páginas de “La Zaragoza Contemporánea desde la Barra del Bar”. Un libro editado por Almozara Editorial para la Asociación Profesional de Empresarios de Cafés y Bares. Cristina Arguilé, es su autora y han sido muchas horas de trabajo y de entrevistas con hosteleros que han querido compartir sus experiencias.

Como explica la propia autora, este libro parte de historias particulares y ha supuesto todo un reto el llegar a lo general. La primera las dificultades fue la de separar su propia historia porque “todos tenemos un bar de referencia e historias que en ellos han sucedido”. Pero a través de las entrevistas con los hosteleros se aprecian diversos temas transversales como la importancia del asociacionismo a través de la creación de la propia Asociación de Cafés y Bares (una de las primeras asociaciones del sector creadas en España y creada en noviembre de 1977), el papel vertebrador de estos establecimientos en el medio rural, la aparición del ocio nocturno y el cambio de la figura de la mujer.

Para Cristina Arguilé, éste es uno de los temas en los que más se aprecia la evolución de la sociedad, a través de historias como la de Laura Teresa de Hermanos Teresa, se habla de la incorporación de la mujer como clienta y como empresaria ya que hasta hace cincuenta años “las mujeres estaban vinculadas a la hostelería, pero ocultas en la cocina, estaban invisibilizadas”. También el ocio nocturno supuso un gran cambio a finales de los años 70 y comienzos de los 80 ya que, como indica Arguilé, “los bares fueron lugares en los que se generaron movimientos culturales, Zaragoza tuvo su “Movida” e incluso hubo una “Movida rural” que apenas se recuerda”.

La aparición del concepto de tapa también fue un elemento transgresor, de hecho, la Asociación de Cafés y Bares también fue pionera en este aspecto creando el primer concurso nacional de tapas. En 2025 esta cita cumple 30 años y supuso un revulsivo en la hostelería.